Según un informe sobre el clima de Naciones Unidas, las emisiones de carbono derivadas de combustibles fósiles pueden comportar un peligro mayor para el medio ambiente marino del que se creía hasta la fecha, con impactos muy diversos en la reproducción, riqueza de la biodiversidad y pesquerías.
Según el estudio publicado por el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (de sus siglas en inglés, UNEP), billones de toneladas de dióxido de carbono (CO2), el principal gas de efecto invernadero, son absorbidas cada año por el mar haciendo el agua gradualmente más ácida.
El informe señala que probablemente en las próximas décadas las consecuencias se dejen notar a lo largo de toda la cadena alimenticia marina.
Los crecientes niveles de acidez impactan en las formas de vida basadas en el calcio, abarcando desde diminutos organismos llamados peptopodos, principal fuente de alimento, a cangrejos, peces, langostas y corales.
El informe ha sido elaborado por científicos del Laboratorio Marino de Plymouth y el Centro Nacional de Oceanografía en Gran Bretaña y la Comisión Intergubernamental, parte de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).
‘Estamos observando un impacto negativo general provocado por la acidificación del océano directamente en organismos y en algunos ecosistemas clave que ayudan a proporcionar alimento a billones de personas,’ dice Carol Turley, científico sénior en el Programa de Investigación de la Acidificación del Océano de Gran Bretaña, quien lidera el informe.
‘Necesitamos empezar a pensar en un peligro para la seguridad alimenticia.’
Turley advierte que hay muchas incógnitas a cerca de la acidificación del océano.
Por ejemplo, algunos estudios señalan que las langostas adultas podrían en realidad aumentar sus estructuras de caparazón en respuesta a los crecientes niveles de acidez, pero puede ser que las más jóvenes sean menos capaces de construir esqueletos sanos.
Del mismo modo, los sistemas olfativos de algunas especies de peces jóvenes, y no los adultos, podrían verse perjudicados.
Podrían haber algunos ganadores y algunos perdedores, dice.
‘No es suficiente con examinar a una sola especie. Los científicos necesitarán estudiar todas las partes del ciclo de vida para ver si ciertas formas son más o menos vulnerables,’ dice Turley.
El presidente de la UNEP Achim Steiner describió la acidificación del océano como ‘otra bandera roja que se alza’ acerca de los gases de efecto invernadero.
El informe pide recortes en las emisiones de CO2 con el fin de reducir la acidificación y el apoyo al trabajo adicional para cuantificar el peligro e identificar las especies que podrían estar en más peligro.
Para el mar, el efecto del gas invernadero derivado del CO2 ya es un problema conocido. Atrapando la radiación solar, el gas calienta la atmósfera y por tanto la superficie de la Tierra.
El calentamiento ya ha estado relacionado con los cambios en la migración de los peces y algunos biólogos temen que los casos de extinción de corales en los últimos años estén claramente relacionados con las temperaturas más elevadas. Fuente
Ocean Sentry