La nación insular de Samoa ha declarado sus aguas un santuario para tiburones, uniéndose así a varias otras naciones del Pacífico en la protección de estos depredadores marinos.
El Primer Ministro Tuilaepa Sailele decía que la medida ayudará a sustentar una parte vital del ecosistema marino.
“No podemos permanecer de brazos cruzados mientras la demanda de productos derivados de tiburón roba a nuestras futuras generaciones de estas especies cultural, ecológica y económicamente valiosas,” decía. “Sigamos salvaguardando estas especies en peligro para las futuras generaciones,” añadía.
Aunque el territorio de Samoa es diminuto, sus aguas abarcan 129.000 kilómetros cuadrados, un área mayor que Corea del Sur.
Otra nación insular del Pacífico, Palaos, creó en 2009 el primer mayor santuario para tiburones del mundo.
Otras naciones tales como Kiribati, las Islas Cook, Nueva Zelanda y Tokelau han seguido el ejemplo, cambiando la actitud hacia estos depredadores y ayudando a frenar la demanda de sopa de aleta de tiburón.
Ocean Sentry