México se enfrenta a un posible embargo comercial por parte de Estados Unidos por no proteger la tortuga boba amenazada del Pacífico Norte frente al Golfo de Ulloa, en Baja California, de las redes pesqueras.
La semana pasada funcionarios del gobierno local en México informaron que hasta la fecha han aparecido muertas 705 tortugas boba a lo largo de 30 millas de litoral, la mayoría durante la temporada de pesca de verano, incluyendo 30 tortugas aparecidas muertas en un solo día.
Estudios científicos a largo plazo muestran que la causa principal de estas muertes es evitable sin embargo las autoridades mexicanas han afirmado que solo un 1 por ciento de las muertes reportadas fueron causadas por la captura accidental.
“Las tortugas boba están muriendo en miles a lo largo de la costa de México” decía Sarah Uhlermann, abogada senior en la organización Center for Biological Diversity. “Los Estados Unidos pueden prohibir la importación de pescado y otros productos derivados de la fauna silvestre procedentes de países que no protegen las especies en peligro y este es un claro ejemplo donde estas medidas son necesarias.”
La Enmienda Pelly proporciona a los Estados Unidos la autoridad para embargar pescado y otra fauna silvestre procedente de países que infringen los tratados que protegen la fauna silvestre, incluyendo la Convención Interamericana para la Protección y Conservación de las Tortugas Marinas. Una ley separada, la Ley Magnuson-Stevens autoriza sanciones contra aquellos países que permiten excesos de captura accidental de especies protegidas en Estados Unidos tales como las tortugas boba.
Las tasas de mortalidad de la tortuga boba en el Golfo de Ulloa, según informa el gobierno mexicano así como numerosos estudios científicos durante la pasada década, se encuentran entre las más altas documentadas en el mundo.
“En base a dos décadas de investigación concluimos que la causa principal de estas muertes es la pesca accidental en las redes de pesca,” decía el Dr. Wallace ‘J.’ Nichols, investigador asociado en la Academia de las Ciencias de California.
Fuente: Center for Biological Diversity
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