Por primera vez, los investigadores han examinado a escala global como reaccionan las algas calcificadas en su hábitat natural a la creciente acidificación debido a la asimilación más elevada de dióxido de carbono. En el número actual de la revista Nature, los investigadores explican que las algas cocolitoforales, un grupo determinado de algas, forman esqueletos de calcita más finos cuando desciende el valor del ph del océano. En los ecosistemas marinos, los cambios en el grado de calcificación son mucho más pronunciados que los supuestos hasta la fecha en los análisis de laboratorio.
Estos cambios afectan al equilibrio global de carbono dado que las microalgas examinadas influyen en el intercambio de dióxido de carbono entre el océano y la atmósfera.
Cerca de un tercio del dióxido de carbono antropomórfico es absorbido por los océanos, donde se forma ácido carbónico y sus productos de reacción. La creciente combustión de fuentes energéticas fósiles durante el siglo pasado condujo a un aumento de la acidificación del océano, afectando a los ecosistemas marinos. Organismos calcáreos como los corales y determinadas microalgas (cocolitoforales), reaccionan de forma extremadamente sensible. Estas algas microscópicas forman parte del fitoplancton y forman un esqueleto de plaquetas de calcita.
El grupo de las cocolitoforales está muy extendido y produce buena parte de la cal marina- un proceso que ha llevado a depósitos de cal tales como los acantilados de creta en Rügen a lo largo de escalas geológicas de tiempo. La reacción de las microalgas calcificantes a la acidificación del océano en su entorno natural no han sido estudiadas aun a escala global. Usando un método desarrollado por el Dr. Luc Beaufort, investigador del CNRS en el Instituto francés de Investigación CEREGE (Univ. Aix-Marseille/CNRS), ha sido posible analizar un gran número de plancton y muestras de sedimento que documentan los cambios en la calcificación de las cocolitoforales en el océano actual así como a lo largo de los últimos 40.000 años.
Los resultados muestran que las cocolitoforales forman menos cal cuando el agua contiene menos iones de carbonato, esto es, cuando tiene un valor mas bajo de ph (es ‘ácido’). ‘Las reacciones en el sistema natural son mucho más pronunciadas de lo que se pensaba hasta ahora,’ informa el Dr. Björn Rost del Instituto para la Investigación Polar y Marina Alfred Wegener en la Asociación Helmholtz, Alemania, quien ha participado en el estudio. Los experimentos de laboratorio ya han demostrado que el grado de calcificación disminuye a medida que el agua se hace más ácida, esto es, el alga forma un esqueleto más fino. En el ecosistema marino, sin embargo, hay un cambio en la composición de las especies de especies y variedades fuerte a débilmente calcificadas. ‘Incluso pequeñas diferencias fisiológicas en sus reacciones a los cambios medioambientales pueden tener enormes consecuencias ecológicas si esto influye en su competitividad,’ explica Rost. A medida que aumenta la acidificación del océano, las especies que tienen que invertir más energía para formar sus esqueletos de calcita pueden verse desplazadas. En consecuencia, el grupo de las cocolitoforales pueden absorber menos carbono en el futuro, con consecuencias inciertas para el ciclo global de carbono.
Sin embargo, el estudio muestra también que puede haber excepciones a esta tendencia general. En la zona costera de Chile, donde prevalecen condiciones ‘más ácidas’ (valores de ph entre 7,6 a 7,9 en lugar de la media de 8,1), los científicos hallaron cocolitoforales extremadamente calcificadas. Los análisis genéticos mostraron que ha evolucionado la Emiliania huxleyi, una variedad distinta de la especie cocolitoforales. Esta variedad ha logrado adaptarse a condiciones medioambientales desfavorables a la calcificación, sin embargo, en vistas del rápido ritmo actual de cambio climático, es extremadamente dudoso que otros representantes de la cocolitoforales puedan ser capaces de adaptarse. Fuente
Ocean Sentry