Cada vez detectan más parásitos y patógenos que infectan a humanos, mascotas y animales de granja en mamíferos marinos como nutrias marinas, marsopas, focas comunes y orcas a los largo de la costa del Pacífico de los Estados Unidos y Canada y es necesaria una mayor vigilancia para monitorizar los efectos que implican para la salud pública, según un grupo de expertos científicos de Canadá y los Estados Unidos.
Los científicos Stephen Raverty y Michael Grigg de la UBC y Andrew Trites y Melissa Miller del Departamento de Pesca y Caza de California, presentaron los resultados de sus investigaciones hoy en la reunión anual de la Asociación Americana por el Avance de la Ciencia (de sus siglas en inglés AAAS) en Vancouver, Canadá.
Hicieron un llamamiento por una colaboración mayor entre los sectores de la salud pública, política de aguas costeras y salud de los mamíferos marinos para reducir la transferencia de patógenos y toxinas tierra/mar.
Hay fotografías disponibles de leones marinos de Steller y de cachorros de lobo marino afectados en: http://dl.dropbox.com/u/13947649/SwimmingInSickSeas.zip
(La fotografía del león marino de Steller es de M. Haulena y debe etiquetarse con el título: ‘Tomada bajo autorización con el permiso de Estados Unidos para mamíferos marinos Nº 14326-02 emitido por el Laboratorio Nacional de Mamíferos Marinos de Seattle, WA.)
Entre 1998 y 2010 a lo largo de la región de la Columbia Británica y el Pacífico Noroeste, cerca de 5.000 cuerpos de mamíferos marinos fueron recuperados y les fue realizada una necropsia, comprendiendo ballenas, delfines, marsopas, nutrias marinas y leones marinos.
‘Las enfermedades infecciosas suponen un 40% de las causas de mortalidad de estos animales’ comenta Stephen Raverty, veterinario patólogo del Centro de Salud Animal del Ministerio de Agricultura y Tierras de la Columbia Británica y profesor adjunto de la Unidad de Investigación de Mamíferos Marinos de la UBC.
‘En muchos casos las enfermedades encontradas en mamíferos marinos tienen agentes similares o genéticamente idénticos a aquellos que afectan a mascotas y ganado. Todavía no sabemos como están afectando estas enfermedades a la salud de los mamíferos marinos.’ dice Raverty.
A modo de ejemplo, los investigadores identificaron recientemente el primer caso de Neospora caninum en nutrias marinas. El parásito es conocido por causar abortos por infección en ganado y enfermedades musculares y óseas en perros. El Cryptococcus gatti, un hongo normalmente asociado con la muerte y descomposición de los eucaliptus en las regiones tropicales, ha sido detectado en algunas marsopas comunes y de Dall.
‘Los mamíferos marinos que murieron a causa de enfermedades cerebrales severas estaban infectados por dos parásitos comunes, el Toxoplasma y el Sarcocystis, que se alojan en las heces de felinos y oposums.’ dice Michael Grigg, investigador del Laboratorio de Enfermedades Parasitarias de la Salud del Instituto Nacional de Estados Unidos y profesor adjunto de la Unidad de Investigación de Mamíferos Marinos de la UBC. ‘La expansión del alcance hasta el oposum y el cambio climático pueden ser factores importantes que esten contribuyendo al incremento de la incidencia de infecciones provenientes de estos patógenos terrestres.
‘Podemos esperar un incremento en los riesgos para la salud de los humanos, mascotas y mamíferos marinos que comparten el mismo hábitat marino contaminado (incluidas las zonas costeras de los barrios de Vancouver’ dice Andrew Trites, director de la Unidad de Investigación de Mamíferos Marinos de la UBC, ‘En cierta manera, los mamíferos marinos son el canario de la mina de carbón y por tanto deberíamos darnos por avisados y tomar las acciones oportunas’.
El equipo recomienda una mejor gestión de las poblaciones de plagas urbanas, manteniendo los humedales y marismas, reduciendo las escorrentías desde las áreas urbanas cercanas a la costa y monitorizando la calidad del agua para prevenir la entrada de patógenos y toxinas en la cadena alimentaria marina. También es crucial la colaboración entre regiones y países costeros.
‘Los mamíferos marinos no reconocem fronteras y tampoco lo hacen los patógenos ni los parásitos’ dice Raverty. Fuente
Ocean Sentry