Un nuevo estudio dice que los tumores que durante décadas han cribillado a las tortugas verdes de todo el mundo pueden ser causados por la contaminación.
La escorrentía rica en nitrógeno procedente de alcantarillados y granjas provoca el florecimiento de hierba marina invasora que, tras ser consumida por los reptiles, puede desencadenar un virus latente de herpes. Este virus provoca los crecimientos fatales.
El tumor, parecido a una coliflor y que puede aparecer en los ojos, bocas, articulaciones y órganos internos de las tortugas, ha contribuido a descensos en tortugas de 4 pies de largo (1,2 metros de longitud). Listada como en peligro por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, la tortuga verde puede ser hallada en aguas tropicales y subtropicales de todo el mundo.
En algunas partes de Hawaii, donde regularmente tienen lugar varamientos de tortuga verde, al menos un 90% de las tortugas varadas o moribundas descubiertas han sido afligidas por la enfermedad, según el jefe del estudio Kyle Van Houtan, ecologista en la Pacific Islands Fisheries Science Center de la NOAA en Honolulu.
A menudo, donde quiera que ocurra un varamiento de tortuga hay evidencia de aguas residuales y algas invasivas, dice Van Houtan.
Sin embargo hasta la fecha ha sido difícil hallar la fuerte evidencia de que la contaminación favorece la enfermedad de las tortugas, indica Houtan.
Van Houtan y sus colegas analizaron las actividades humanas en tierra para calcular una ‘huella de nitrógeno’ para cada cuenca (área que drena en una masa de agua) de las islas hawaianas de Oahu, la Isla Grande y Maui. Paralelamente, el equipo estudió también euna valiosa información de 28 años sobre los varamientos de tortuga verde en las islas.
Comparando los dos conjuntos de información, los científicos hallaron que varan más tortugas enfermas en áreas con escorrentía alta en nitrógeno procedente de la agricultura, alcantarillado y ciudades.
Estos lugares son ‘en los que no me gustaría hacer surf después de llover… debido a las desagradables substancias que aparecen en el agua,’ dice Van Houtan.
El nitrógeno despierta el virus del herpes
Los científicos no creen que la escorrentía cargada de nitrógeno provoque directamente los tumores. En su lugar puede que se trate, al menos en Hawaii, de una cadena de interacciones que empieza con un florecimiento de hierba marina no nativa comedora de nitrógeno.
El nitrógeno actúa como un fertilizante en el océano y es la causa principal de los florecimientos de algas consumidoras de oxígeno llamadas zonas muertas.
Alrededor de las islas Hawaii, varias especies de algas marinas fueron o bien introducidas de forma accidental o cosechadas deliberadamente para cultivo y más tarde ‘escaparon’ y se diseminaron al medio salvaje.
Por ejemplo, la Hypnea musciformis, nativa del Mediterráneo, el Caribe, el Océano Indico y las Filipinas, fue introducida en Hawaii en 1974. La Gracilaria salicornia procede de los Océanos Pacífico e Índico.
El alga marina absorbe el nitrógeno sobrante y lo convierte en un aminoácido (el bloque constructor de la proteína) llamado arginina. Cuando las tortugas consumen el alga marina, la arginina despierta el virus del herpes latente en los cuerpos de las tortugas que genera los tumores.
Es posible que la hierba marina no nativa en Hawaii sea mejor convirtiendo nitrógeno en arginina que aquellas especies de hierba marina nativas, dice Van Houten.
Y debido a que las tortugas verdes de Hawaii dependen de la hierba marina para alimentarse, Van Houten sospecha que los animales ingieren una dosis de aminoácidos detonantes de tumores en cada comida. Fuente
Ocean Sentry