Una hora después de haber salido del puerto, los barcos encontraban a una desprevenida manada de delfines de hocico estrecho. Era entonces cuando los barcos se apresuraban rápidamente a aproximar a esta pobre familia hacia el puerto de Taiji.
El estruendo que crean los pescadores golpeando el agua con varas de acero para crear una pared de ruido obligaba a esta pobre manada a evitarla y adentrarse por la fuerza en el horror de la cala de Taiji.
Según informan los voluntarios sobre el terreno, la manada luchó con todas sus fuerzas y, aunque logró esquivar a los pescadores en un par de ocasiones, finalmente éstos conseguían acorrarlarla en este infame lugar.
Esta familia estaba formada por unos 30 miembros, a la que los pescadores, trabajando codo con codo con los adiestradores de delfinarios cercanos, arrebataban 8 individuos a los que posteriomente adiestrarán y venderán a parques marinos y delfinarios por cifras millonarias.
La lucha que desencadenaron los delfines intentando escapar de las garras de los pescadores fue frenética, llevando a los pescadores hasta casi 4 horas para subirlos a los barcos y llevárselos para una vida en cautividad.
Entre la manada había crías intentando desesperadamente mantenerse junto a sus madres y toda la familia podía verse visiblemente estresada por la batida y proceso de selección y captura.
Los voluntarios de la organización sin ánimo de lucro Dolphin Project, los Cove Monitors, pudieron ver y oir los chapoteos de los delfines golpeando el agua a medida que los pescadores se iban llevando a sus familiares.
Con esta captura, la cuota de delfín de hocico estrecho en Taiji, estimada en 20 ejemplares, habría sido rebasada.
La demanda de delfines en todo el mundo es alta y como resultado de esta demanda, creada por la gente de todo el mundo que compra una entrada para ver un espectáculo con delfines, 8 delfines han perdido para siempre su derecho a la libertad. Hoy estos 8 delfines se han convertido en esclavos de una industria millonaria que considera que está bien que un ser salvaje sea sometido a la crueldad del cautiverio en nombre del entretenimiento.
Por favor, no vayas nunca a un parque marino o delfinario. No contribuyas al exterminio de estos seres maravillosos que tanto necesitan los océanos.
Si quieres ayudar a los delfines, por favor, ponte en contacto con Dolphin Project, la única organización sobre el terreno que está sacando a la luz año tras año los horrores que están viviendo estos animales.
Ocean Sentry