Los peces desempeñan una función mucho más importante como agentes contribuidores de nutrientes en los ecosistemas marinos de lo que se había pensaba, según informan investigadores de la Universidad de Georgia y la Universidad Internacional de Florida. Publicado en la revista Ecology, el estudio muestra que los peces contribuyen a más nutrientes a sus ecosistemas locales que ninguna otra fuente, causando cambios en los ritmos de crecimiento de los organismos en la base de la cadena alimentaria.
Jacob Allgeier, estudiante de doctorado en la Escuela Odum de Ecología de UGA y Graig Layman, profesor asociado de la Universidad Internacional de Florida, condujeron el estudio, que tuvo lugar en las aguas de una enorme bahía en la isla Abaco, en las Bahamas.
La mayoría de los ecosistemas costeros tropicales tienen una cantidad limitada de nutrientes, que significa que las principales fuentes de alimento del sistema, tales como algas y hierba marina, necesitan nitrógeno y fósforo suficientes en las proporciones adecuadas para poder crecer y prosperar.
‘Durante tiempo habíamos pensando en la función de los peces cuando excretan en estos ecosistemas,’ decía Allgeier.
En las cadenas alimentarias marinas, suele pensarse que los peces son depredadores, explica, consumiendo microorganismos, plantas y pequeños animales. Sin embargo, los peces tienen otro importante papel en el sistema, aunque enormemente no tenido en cuenta. A través de las heces, reciclan los nutrientes que ingieren, proporcionando el fertilizante que necesitan las algas y la hierba marina para crecer.
Para determinar el efecto de los nutrientes de los peces, el equipo necesitó comparar lugares con poblaciones de peces de disttintos tamaños. Sabiendo que los peces tienden a congregarse alrededor de los arrecifes – cuanto mayor es el arrecife más peces se congregan- , los científicos construyeron una serie de arrecifes artificiales de dos tamaños, grandes y pequeños, y seleccionaron varios lugares de control sin arrecifes.
A lo largo de dos años, los científicos examinaron cada lugar periódicamente para registrar el número, tamaño y especies de peces presentes. Allgeier creó modelos para calcular el suministro de nutrientes de todas las especies de peces en varios lugares. También midieron el contenido de nutrientes y el índice de crecimiento de la hierba marina. No se sorprendieron al ver que la hierba marina en los arrecifes más grandes creció más rápidamente y tenía más nutrientes que la hierba marina en arrecifes más pequeños y lugares de control, pero se sorprendieron de la diferencia y extensión a la que ocurría.
‘El índice de crecimiento diario de la hierba marina iba de los 37 milímetros cuadrados en los arrecifes más grandes a los 10 milímetros cuadrados en los lugares de control, casi cuatro veces,’ decía Allgeier.
‘Los peces suministran una enorme cantidad de nutrientes en este sistema, más incluso que otras fuentes, incluida la escorrentía de los campos de golf y todos los demás impactos de origen humano juntos.’
Los peces estaban contribuyendo a más nutrientes de los que podía absorber la hierba, permitiendo que el exceso de nutrientes se alejara de su fuente y fertilizara otras hierbas marinas y algas en áreas cada vez mayores.
Allgeier describió los enormes arrecifes como ‘lugares biogeoquímicos’ – áreas con índices particularmente elevados de químicos en un ciclo entre organismos y entorno.’
Allgeier dice que los hallazgos de su equipo destacan la importancia de mantener una comunidad saludable de peces, explicando que las distintas especies de peces contribuyen a diferentes cantidades de nutrientes.
‘Incluso de contar con grandes cantidades de peces, si éstas están dominadas por una sola especie, solo se contribuye a un solo nicho de ciclo de nutrientes en ese ecosistema,’ dice.
Ocean Sentry