Destacados científicos marinos internacionales han pedido la protección de más áreas salvajes marinas en un intento para proteger las esquilmadas poblaciones de peces de la destrucción.
Trabajando en la mayor reserva marina del mundo prohibida a la pesca, el remoto archipiélago de Chagos, en el Océano Índico central, científicos de Australia y Estados Unidos han demostrado que hay una enorme diferencia en el número, tamaño y variedad de peces en comparación con otros parques marinos más pequeños.
Sus hallazgos en dos nuevos informes proporcionan la primera descripción clara de que las reservas salvajes a gran escala son mejores conservando los peces que aquellas áreas marinas pequeñas protegidas más comunes (MPAs)
que muchos gobiernos y comunidades pesqueras están implementando en la actualidad.
“La conclusión es que hallamos seis veces más peces en el área “prohibida a la pesca” de Chagos que en las Reservas Marinas mejor gestionadas del Océano Índico,” decía el autor principal de los informes el Dr. Nick Graham del Centro de Excelencia ARC para los Estudios de los Arrecifes de Corales (CoECRS) y la Universidad James Cook.
“También había una gran diferencia en los tipos de especies, con una variedad mucho más rica de especies de peces depredadoras y grandes cuerpos,” decía su colega el Dr. Tim McClanahan, de la Wildlife Conservation Society.
La cobertura coralina en el área de Chagos estaba casi completa, habiéndose recuperado rápidamente de un importante episodio de blanqueamiento en 1998.
El Archipiélago de Chagos, conocido también como el Territorio Británico del Océano Índico, y toda su área de 640.000 kilómetros cuadrados fue designada zona prohibida a la pesca en abril de 2010, convirtiéndose en la mayor reserva marina del mundo. Está localizada en el centro del Océano Índico al sur de las Maldivas.
“En los últimos tiempos han habido importantes movimientos por parte de países como Gran Bretaña, Australia y los Estados Unidos para destinar áreas mucho mayores de océano abierto en un esfuerzo para intentar conservar las poblaciones de peces que parecen estar disminuyendo en todo el planeta,” decía el Dr. Graham.
“Lo que no estaba claro antes era si existe una diferencia importante en el impacto de conservación de enormes reservas salvajes remotas prohibidas a la pesca de miles de kilómetros cuadrados, en vez de aquellas mucho más pequeñas de cientos de kilómetros cuadrados típicas de los litorales poblados. Bien, ahora sabemos la respuesta.”
Los investigadores señalan que es importante tener grandes áreas de océanos protegidos de los impactos humanos, no solo para preservar las poblaciones de peces y proteger las especies marinas vulnerables, sino también como base no alterada para comprender los cambios que las presiones de la población humana y el cambio climático están provocando en los océanos como conjunto.
“No cabe duda que la protección legislativa formal de algunos de los últimos lugares marinos salvajes del mundo, tales como el área protegida de Chagos, es un paso crítico para mantener algunas áreas de legado casi prístino en los océanos,” dicen.
A medida que las poblaciones de peces siguen disminuyendo, las grandes reservas salvajes remotas requieren una protección cuidadosa contra el saqueo pesquero pirata.
Photo: ARC Centre of Excellence for Coral Reef Studies/Marine Photobank
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