Al menos 20 pingüinos ojigualdo o pájaro bobo ojiamarillo (Megadyptes antipodes) caen enredados cada año en las redes de enmalle comerciales, lo que puede provocar la extinción del ave a menos que se tomen medidas para reducir la mortalidad, advierte una ecologista.
Endémico de Nueva Zelanda, el pingüino ojigualdo es una de las dos especies de pingüinos con el estado de conservación más frágil del planeta, señala la ecologista marina Ursula Ellenberg, que lleva investigando la especie desde 2003.
En tierra firme solo quedan 600-800 parejas reproductoras.
Ellenberg señaló el sábado en Dunedin durante el simposio sobre el pingüino ojigualdo que es necesario que las amenazas para el pingüino sean estrechamente monitorizadas con el fin de asegurar la supervivencia de la especie.
“La ignorancia no es felicidad,” decía. “Necesitamos saber las tasas de mortalidad.”
Históricamente, la monitorización de las muertes del pingüino había sido baja y con resultados desiguales, decía Ellenberg en su investigación publicada recientemente para el programa del Departamento de Conservación (DOC). Las áreas de mayor riesgo de captura accidental para el pingüino ojigualdo no habían sido incluidas todavía en el programa de observación del DOC.
Aunque se han monitorizado los peligros en tierra para los pingüinos, el mar supone un peligro mayor. Se sabía que poblaciones anteriormente importantes, como aquellas en la península Otago, están descendiendo.
Ellenberg señala que la especie en general y el análisis de la población muestran incluso un pequeño aumento en la mortalidad de la población adulta con una alta probabilidad de extinción.
Además de la ya frágil población de pingüino ojigualdo, que se alimenta en el mar frente a la costa de Nueva Zelanda, las cifras actuales revelan una media de 20 pingüinos víctimas en las redes de enmalle cada año.
La investigación de Ellenberg identifica lagunas en el conocimiento. La captura accidental puede estar subestimando las cifras, en particular la pesca de enmalle comercial. Debido al poco incentivo que supone para las compañías pesqueras comerciales informar los incidentes, la mayoría no se reporta.
Ellenberg dice que son necesarios más observadores a bordo en los buques de arrastre en las áreas de alimento del pingüino con el fin de cuantificar la cifra de incidentes. Subraya la necesidad de documentar los detalles operativos que afectan a la probabilidad de captura.
Ocean Sentry