Cuando Charles Darwin llegó a las Islas Galápagos quedó tan impresionado por la diversidad única de plantas y animales, que su visita le llevó a desarrollar una de las teorías científicas más importantes de todos los tiempos.
Sin embargo, mientras los científicos de todo el mundo se preparan para celebrar el 200 aniversario del nacimiento del gran biólogo, los ricos ecosistemas que Darwin descubrió hace 174 años en estas islas frente a la costa de Sudamérica se encuentran amenazados.
Varios grupos ecologistas vienen advirtiendo que los animales e insectos invasores, introducidos por los visitantes, juntamente con el aumento de turistas y habitantes residentes en las islas, están contribuyendo a la destrucción de especies endémicas que no existen en ningún otro lugar del planeta.
Existen 106 especies en las islas y en aguas de los alrededores, un total de 450, consideradas actualmente especies amenazadas o críticamente amenazadas mientras que otras 90 han sido oficialmente declaradas especies vulnerables.
De las 168 plantas únicas en el mundo, el 60% se encuentra al borde de la extinción y en los últimos diez años al menos tres especies, incluyendo al ratón que lleva el nombre de Darwin, ya han desaparecido.
Científicos y organizaciones sin ánimo de lucro temen que de no tomarse medidas para preservar las especies de fauna y flora únicas que habitan estas islas, más especies queden consignadas a los anales de la historia.
Las autoridades en las islas están redactando regulaciones estrictas para restringir la entrada de turistas así como frenar el desarrollo urbano en las islas.
‘Cuando Darwin visitó las Galápagos, el número de animales era mucho mayor,’ decía Jonathan Rush, director de la Galápagos Conservation Trust.
‘La introducción de especies invasoras, el turismo, la pesca, el desarrollo urbano y la contaminación se sitúan entre las principales amenazas.’
‘El creciente número de visitantes que llegan a las islas ha tenido un impacto perjudicial y de seguir permitiendo la entrada indiscriminada se acabará destruyendo las islas.”
Muchas de las especies icono que Darwin describió durante su visita en las Galápagos en el HMS Beagle en 1835 llevan consigo el peso de la pérdida.
Desde aquel entonces, han desaparecido tres especies de tortugas gigantes.
Con un peso de 250 Kg. y una longevidad de 100 años, hasta 14 especies distintas de tortugas gigantes habitaban las Islas Galápagos, sin embargo con la llegada de los colonizadores y navegantes que se detenían de paso fueron cazadas como fuente de alimento provocando dramáticos descensos en la población, pasando de las 100.000 a menos de 15.000 actualmente.
La tortuga gigante más famosa que queda es Solitario Jorge, la última tortuga gigante superviviente en Isla Pinta. Cuando muera, se extinguirá la quinta especie de tortuga gigante.
David Robinson, profesor de ciencias en la Open University y asesor académico para la BBC y quien ha visitado las islas en diversas ocasiones, comentaba: ‘Cuando Darwin llegó a las islas señaló lo difícil que resultaba hallar algún lugar donde montar su campamento debido al gran número de madrigueras de iguana terrestre en la zona. Cuando estuve yo, apenas pude ver alguna.
El famoso pinzón de Islas Galápagos, llamado como el pinzón de Darwin después que Darwin usara las variaciones en la medida de su pico como ejemplo en su teoría de la selección natural, se halla también en peligro.
Desde 1991 el número de turistas que visitan las islas cada año ha aumentado de los 41.000 a los más de 160.000 mientras que la población local ha crecido un 4% al año, alcanzando los más de 40.000 habitantes.
Investigaciones recientes han revelado que algunas especies involucionan ante la aproximación humana mostrando variaciones como en el caso del pinzón, en que la medida de su pico ha disminuido debido a la creciente presencia humana.
La introducción humana de insectos y animales en las islas contribuye igualmente a la destrucción de la diversidad. Actualmente existen 748 especies de plantas no nativas comparadas con las 500 especies de plantas endémicas.
Se han introducido al menos 490 especies de insectos y otras 53 especies de invertebrados, 55 de las cuales son conocidas por su grave impacto en las especies nativas. La mosca parásita Philornis downsi es un ejemplo de especie que está atacando al pinzón de Darwin.
La rata negra, introducida en las islas tras llegar como polizonte a bordo de los barcos, ha sido responsable de la devastación de los huevos de aves, destrucción de sus nidos y competir con los roedores nativos como el ratón de Darwin de las Galápagos, declarado extinto en 1996 y el ratón Indefatigable de las Galápagos, extinguido en el 2000.
Cuatro especies de aves, entre las que se incluyen al pinzón Mangrove, el petrel de las Galápagos y el albatros de las Galápagos, están críticamente amenazadas. Quedan tan sólo entre 18 y 30 sinsontes de Floreana, que en su momento captaron especial interés en Darwin, lo que convierte al ave en la menos común del mundo.
Quedan apenas cerca de 1.538 pingüinos de las Galápagos, la única especie de pingüino que puede hallarse en el ecuador. Una forma de malaria aviar está provocando estragos en la población mientras que el cambio climático y la depredación por gatos han contribuido aun más a la disminución de su población.
La introducción en las islas de gatos salvajes y cerdos por los balleneros provocó un grave deterioro en el delicado ecosistema. Actualmente, varios grupos ecologistas han conseguido erradicar las cabras en siete de las nueve islas principales.
Todos los visitantes, que deben ir acompañados por guardaparques, tienen prohibido llevar comida y deben cambiarse de ropas para evitar la entrada de semillas al interior de la isla.
El profesor Steve Jones, genetista de la evolución en la University College London decía:
‘En las Galápagos, las cabras y los gatos son una plaga, las palomas han expulsado a sus parientes y las avispas invasoras han provocado un terrible daño a los insectos. Las islas se enfrentan a una nueva era en la que especies especializadas que han evolucionado para encajar en su propio espacio natural reducido, se han visto desbancadas por especies invasoras capaces de encajar más o menos en cualquier lugar.’ Fuente
Ocean Sentry