La única esperanza para el mamífero marino más amenazado de extinción del mundo yace ahora en el intento de detener la pesca ilegal.
El último intento desesperado por salvar al mamífero marino más amenazado del mundo, la vaquita, capturándolo y poniéndolo bajo cuidado humano, ha sido suspendido. Los investigadores advierten que las posibilidades de que esta especie de marsopa tan poco común desaparezca de la faz de tierra son ahora extremadamente elevadas.
Los científicos esperaban capturar unas cuantas de las últimas 30 vaquitas que quedan en el planeta – endémicas de una pequeña área del golfo de California- y protegerlas en un santuario donde pudieran reproducirse a salvo. Pero el pasado mes, el plan de rescate de 4 millones de dólares dirigido por un equipo internacional formado por más de 60 científicos y buzos echó aguas a los pocos días, cuando tuvo que ser liberada la primera vaquita al mostrar peligrosos indicios de estrés.
Poco después, se capturó una segunda vaquita que murió a las pocas horas. El equipo decidió que la captura de más marsopas presentaba demasiados riesgos para la especie y suspendieron nuevos intentos.
“Es un grave revés,” decía la científica del proyecto Barbara Taylor, de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA). “Capturar vaquitas para dejarlas bajo el cuidado humano fue siempre una medida extrema, pero era prácticamente nuestra única opción. Ahora esa opción ha desaparecido también. La vaquita se enfrenta a la extinción a menos que se controle la pesca ilegal.
La vaquita, Phocoena sinus, que alcanza una longitud máxima de tan solo 5 pies, ha sufrido un importante colapso de la población en los últimos años como resultado de la pesca ilegal de totoaba. La vejiga natatoria de este pez puede alcanzar los más de 99 dólares el kilo en China, lo que ha generado una enorme industria pesquera ilegal.
Lamentablemente, las redes de enmalle diseñadas para la captura de totoaba tienen el tamaño de malla perfecto para atrapar vaquitas, donde quedan enredadas y mueren ahogadas. El gobierno mexicano ha endurecido recientemente sus leyes contra la pesca ilegal, pero la recompensa por la captura de totoaba es tan alta que apenas se han producido avances.
Como resultado, la población se ha desplomado, pasando de unos 400 individuos hace 20 años a tan solo unas pocas decenas en la actualidad, dejando el animal al borde de la extinción.
“Nuestra última esperanza era poder capturar vaquitas suficientes para empezar una colonia reproductora en cautividad y restablecer la población,” decía Lorenzo Rojas-Bracho, otro de los científicos del proyecto y miembro del Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático de México.
“No teníamos ninguna experiencia en la captura de estos animales y ahora resulta que responden negativamente a la captura y el cautiverio. Deberíamos haber hecho algo hace una década, cuando aun quedaban unos cientos de vaquitas y la pérdida de una o dos no hubiera sido tan crítica.”
Solo queda una esperanza, decía Taylor.
“Salvar a la vaquita está ahora en manos del gobierno mexicano, que podría de algún modo poner fin a la pesca ilegal de totoaba. De no ser así, es muy probable que en un par de años desaparezcan.”
Ocean Sentry