La muerte de una joven orca que había estado mostrando indicios de malnutrición ha dejado desesperados a los científicos sobre la viabilidad a largo plazo de la población de orcas residentes del sur.
“Diría que ya nos encontramos en una situación muy peligrosa”, dice Lance Barrett-Kennard, investigador de mamíferos marinos del Acuario de Vancouver.
“Si se mantiene esta trayectoria y perdemos a dos o tres más, debido a muertes o nacimientos fallidos, entraremos en una verdadera espiral.”
El lunes, el Centro para la Investigación de Ballenas en Friday Harbor, en Washington, anunció la muerte de un macho de dos años y medio de edad (J52), debido probablemente a una falta de alimento. La última vez que la joven orca fue vista con vida fue el 15 de septiembre. J52 es la séptima orca que muere este año y supone el mayor descenso registrado de la población.
La población de orcas residentes del sur, un grupo distinto que vive en aguas del mar de Salish y que no se cruza con otros grupos de orcas, es ahora de 76 individuos, por debajo del número que llevó al gobierno estadounidense a poner a la especie en la lista de especies amenazadas de extinción en 2001: 78 animales. En estos momentos, la manada J tiene 23 miembros, la manada K tiene 18 y la manada L tiene 35.
La última de las muertes “sitúa a la población en la senda de la extinción”, dice Howard Garrett, fundador de la organización sin ánimo de lucro Orca Network en la isla Whidbey, Washington.
Una inquietud clave para los expertos es la escasez de alimento para estas orcas residentes. La población se alimenta casi exclusivamente de salmón rosado (Chinook), una especie que está sufriendo precarias remontadas este año.
Barret-Lennard dice que algunos han especulado de que las orcas han aprendido a “preferir” el salmón rosado.
El salmón rosado es el salmón del Pacífico más grande y el único que abunda durante todo el año.
Barret-Lennard dice que no ha perdido la esperanza dadas las firmes medidas que el gobierno federal emprenderá para proteger a esta especie.
Estas orcas se encuentran entre uno de los mamíferos marinos más contaminados del mundo debido a los elevados niveles de químicos tóxicos antropogénicos que se van bioacumulando en sus tejidos (PCB, DDT,..)
Esto hace que la población sufra los efectos de dos problemas principales: demasiada contaminación y la falta de presas de las que se alimenta. Los dos problemas se combinan porque cuando las orcas pasan por periodos de hambruna, han de quemar grasa, liberando en el proceso la contaminación (toxinas)) acumulada a su torrente sanguíneo.
También están los efectos del tráfico marítimo y el ruido de los barcos – que afectan a su comportamiento de caza o espantan a su presa, impidiendo la ecolocalización y dificultando la captura.
Ocean Sentry