Según un estudio publicado esta semana, en los últimos siete años el delfín más pequeño y más poco común del mundo ha visto descender su población a la mitad, con aproximadamente 55, dejando a la especie en grave peligro de extinción.
Al menos dos delfines de Maui (Cephalorhynchus hectori maui), una especie que solo vive frente a la costa occidental de la Isla Norte de Nueva Zelanda, han sido hallados muertos desde que el estudio fue finalizado hace 12 meses.
El estudio, conducido por el Departamento de Conservación con la Universidad de Auckland y la Universidad de Oregón, halló que el número de adultos había alcanzado un mínimo histórico de entre 48 y 49 delfines. Un estudio parecido en 2004 estimó la población, clasificada desde hace tiempo como ‘críticamente amenazada’, en 111.
Según NABU (Nature and Biodiversity Conservation Union), sobreviven apenas 20 hembras reproductoras. El delfín de Maui puede vivir hasta 20 años sin embargo las hembras no alcanzan la madurez sexual hasta los 7- 9 años, dando a luz a una sola cría cada dos a cuatro años, haciendo que el aumento de la población sea un proceso muy lento.
El delfín de Maui, que crece un máximo de 1,7 metros de longitud y tiene un peso de unos 50 kilos, vive normalmente en manadas cerca de la costa y en aguas de unos 20 metros de profundidad. NABU pide al gobierno una prohibición inmediata a la pesca de arrastre y de enmalle (redes de deriva) en aguas a lo largo de la costa a profundidades de 100 metros.
‘Cada día que estos delfines quedan expuestos a las redes de enmalle y a las redes de arrastre se corre un riesgo que no podemos permitirnos,’ decía Barbara Maas, Presidenta de NABU.
‘Si perdemos al delfín de Maui es probable que se desencadenen efectos en cascada a lo largo de la cadena alimentaria que podrían cambiar radicalmente la comunidad de flora y fauna frente a nuestras costas,’ decía la experta marina Wayne Linklater, de la Universidad de Wellington. ‘Necesitamos comprender que la pérdida del delfín puede ser perjudicial tanto para la economía como para la calidad de nuestro entorno.’ Fuente
Ocean Sentry