Una generación entera de aves marinas podría desaparecer de una sección del litoral británico después de que cientos de aves marinas hayan sido halladas muertas la semana pasada, han advertido las autoridades para la fauna silvestre.
En los últimos quince días, más de 700 araos, alcas comunes y frailecillos han llegado a las costas de Devon y Cornwall cubiertos por una sustancia clara pegajosa que se cree se trata de poliisobuteno (PIB).
El número de aves muertas o desvalidas podría alcanzar miles en estos momentos y se advierte que puede que “una generación entera de aves marinas” haya desaparecido debido a un solo incidente de contaminación.
El PIB es un aditivo de aceite empleado para mejorar el rendimiento del aceite lubricante y está considerado un peligro para el medio ambiente marino. Aun así es legal verterlo directamente en el mar en determinadas cantidades.
La organización Cornwall Wildlife Trust reiteró sus llamamientos a la Organización Marítima Internacional (IMO) para que prohíba las descargas de PIB. Dice que se requiere “acción urgente” para impedir “una mayor muerte y destrucción” en la zona suroeste.
“Ha sido un momento terriblemente triste para todos aquellos que han visto estas preciosas aves llegar muertas en estas cifras espantosas,” decía Abby Crosby, de la Cornwall Wildlife Trust.
La Agencia Marítima y Guardacostas dice que ha sido incapaz de hallar la fuente del derrame, aunque parece ser la misma que aquella que en enero y febrero afectó a más de 300 aves a lo largo de 200 millas de litoral.
Foto: Jan Seys, marinespecies.org
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