Se estima que el aumento de la temperatura del océano provocará una disminución de la biomasa de fitoplancton y zooplancton de entre un 6 y un 11 por ciento respectivamente a finales de siglo. Una cantidad inferior de estos dos organismos principales en la cadena alimentaria marina podría reducir la biomasa de peces en determinadas regiones.
Estas son algunas de las principales conclusiones de una investigación conducida por Azti-Tecnalia dentro del proyecto europeo MEECE y que ha sido publicada recientemente en la revista Global Change Biology.
Se prevé que la temperatura de la superficie del mar aumente un promedio de 2ºC globalmente entre 2080-2100. Algunas de las consecuencias de este aumento incluyen cambios en la circulación del océano y una mayor estratificación de la columna de agua, afectando a la disponibilidad de nutrientes para el crecimiento del fitoplancton marino.
El equipo de investigación señala los efectos para la producción primaria (masa de fitoplancton producida anualmente por organismos fotosintéticos unicelulares suspendidos en el océano) y la producción secundaria (biomasa de zooplancton formada por pequeños organismos animales que se alimentan principalmente de fitoplancton y del que se alimentan los peces).
Se estima que el aumento global de la temperatura del mar provocará una disminución de un 6 y un 11 por ciento la biomasa de fitoplancton y zooplancton respectivamente. Esto sugiere que habrá una amplificación negativa del cambio climático que se extenderá por la cadena alimentaria marina, es decir, la biomasa de zooplancton disminuirá más que la de fitoplancton. Este proceso tendrá lugar principalmente en océanos tropicales, que recubren el 47% de la superficie global del océano.
Sin embargo la reducción de fitoplancton y zooplancton afectará a distintas regiones de distintas formas. En los mares en Europa central y sudeste (Mar del Norte y Noroeste Atlántico templado), una estratificación térmica laminar más alta de las capas de agua del océano y, en consecuencia, una menor presencia de nutrientes para que el fitoplancton crezca, reducirá la producción primaria, y en los mares Báltico, Barents y Negro se espera que la producción de fitoplancton aumente.
El investigador de Azi-Tecnalia Guillem Chust, autor principal del trabajo científico y del informe, dice que “las regiones del océano que pierden más biomasa de fitoplancton y zooplancton, la biomasa de peces también puede disminuir dramáticamente, especialmente la de especies pelágicas, es decir, aquellas que viven en la columna de agua, excluyendo el lecho marino.”
“La regulación climática también se verá afectada negativamente por la disminución global de producción primaria y secundaria,” explica Chust, “porque, dado que habrá menos fitoplancton, y puesto que el fitoplancton es responsable de la mitad de la actividad fotosinténtica del planeta, también será menor la absorción de CO2 de la atmósfera por los océanos.
“Esto a la vez reducirá la capacidad del océano para regular el clima,” añade.
Ocean Sentry