La administración Trump no protegerá a la morsa del Pacífico en el marco de la Ley de Especies en Peligro de Extinción. La decisión supone un retroceso en la administración Obama que afirmaba que la morsa del Pacífico necesitaba ser protegida debido a la rápida pérdida de hielo marino ártico.
“Esta vergonzosa decisión es una sentencia de muerte para la morsa,” decía Shaye Wolf, directora de cambio climático de la organización Center for Biological Diversity.
“La morsa se enfrenta a la extinción debido al cambio climático, y no protegerla supondrá llevarla más al borde de la extinción. La imprudente negación del cambio climático de la administración Trump no solo afecta a la morsa y el Ártico, también pone a la gente y a la fauna silvestre de todas partes en peligro.”
En 2008, la organización sin ánimo de lucro presentó una petición al Servicio de Pesca y Fauna Silvestre de los Estados Unidos para proteger a la morsa del Pacífico en el marco de la Ley de Especies en Peligro de Extinción debido a la rápida pérdida de hielo marino ártico y que la morsa del Pacífico necesita para sobrevivir. En 2011, la agencia determinó que la morsa debía protegerse, pero la puso en una lista de espera de “candidatos”. Debido al acción jurídica de la organización, el 30 de septiembre de 2017 se requirió a la agencia la toma de una decisión.
La morsa del Pacífico, que habita aguas frente a la costa de Alaska, necesita el hielo marino para alumbrar, criar a sus crías y descansar. Durante la última década, el cambio climático ha hecho desaparecer el hielo marino de verano de sus lugares de alimento poco profundos en el mar de Chukchi. Sin hielo de verano donde descansar, las madres y crías se han visto obligadas a ir a tierra, donde han visto limitado el acceso al alimento y donde las crías son vulnerables a ser aplastadas en caso de estampidas o ser atacadas por depredadores.
A principios de agosto, miles de morsas del Pacífico se vieron obligadas a salir en Point Lay, Alaska, cuando el hielo marino desapareció – la salida más temprana registrada por las autoridades federales. Un sondeo del área el 11 de septiembre halló 64 morsas muertas, la mayoría de menos de un año, probablemente aplastadas durante una estampida.
La extensión del hielo marino ártico ha alcanzado multitud de registros mínimos este año. El hielo marino de verano tiene la mitad de grosor y extensión con respecto a hace unas décadas. Sin medidas enérgicas que reduzcan la contaminación por carbono, los científicos prevén que el hielo marino de verano desaparecerá en los próximos 10 o 20 años.
El 28 de abril, el Presidente Trump emitió un decreto ejecutivo intentando anular una prohibición permanente del Presidente Obama sobre una nueva perforación de crudo y gas en la gran mayoría del Océano Ártico estadounidense. La orden de Trump es particularmente peligrosa para la morsa del Pacífico porque supondría aumentar drásticamente el riesgo de derrames de crudo y un empeoramiento de la crisis climática. Además, un derrame de crudo en las aguas remotas e inaccesibles del Ártico sería imposible de limpiar.
Ocean Sentry