El cambio climático destruirá la habilidad de los caracoles de mar chilenos para oler y evitar a su mayor enemigo, un cangrejo depredador, según los hallazgos presentados por científicos chilenos en un simposio internacional de ciencia.
Investigadores de Australia también han revelado que a medida que los océanos sean más ácidos, algunos peces pueden estar mostrarse más hiperactivos y confundirse y moverse hacia sus depredadores en lugar de intentar escapar.
El cambio climático está calentando los océanos y haciéndolos más ácidos. “Estamos justo empezando a comprender lo que ocurrirá. Y creo que podemos esperar lo peor,” decía Gattuso.
Gattuso es uno de los casi 600 científicos de todo el mundo que presentó su investigación el 24-27 de septiembre en el III Simposio Internacional sobre el ‘Océano en un Mundo con altos niveles de CO2’.
Los investigadores descubrieron que hace solo 10 años la acidez del océanos ha aumentado en un 30% desde el comienzo de la Revolución Industrial (quema de carbón, petróleo y gas). Si la concentración de CO2 atmosférico sigue aumentando al ritmo acutal, a finales de siglo el océano será corrosivo para las conchas de muchos organismos vivos. Se ignora cómo se podrán adaptar los organismos marinos y si esta adaptación será posible.
‘Las condiciones en los océanos están cambiando 100 veces más rápido que cualquier cambio en la acidez que hayan experimentado los organismos marinos durante al menos los últimos 20 millones de años,’ decía Jean-Pierre Gattuso, biólogo marino en el CNRS-INSU y el Laboratorio de Oceanografía de Villefranche en Francia.
Hace 65 millones de años, la acidificación del océano tuvo como resultado la extinción masiva de organismos marinos calcáreos, que son parte integrante de la cadena alimentaria marina. En aquella época, los arrecifes coralinos desaparecieron del registro geológico y tardaron millones de años en recuperarse.
Un tercio del dióxido de carbono (CO2) emitido del uso de combustibles fósiles ha sido absorbido por los océanos. Cuando el CO2 se disuelve en el agua marina, se forma ácido carbónico. Este fenómeno, conocido como acidificación del océano, reduce la disponibilidad de carbonato de calcio que interviene en la formación de los esqueletos y conchas de muchos organismos marinos. Algunas de las primeras etapas de vida son especialmente sensibles a la acidificación, pudiendo provocar cambios generales en la morfología, el estado metabólico, la actividad física y la reproduccción del organismo en cuestión.
La combinación de una mayor acidez y una concentración más baja de carbonato de calcio en el agua también tiene consecuencias para las funciones fisiológicas de multitud de seres vivos.
La acidificación aumentará con la emisión de más CO2, advierten los científicos en el encuentro en Monterrey. Y ya está afectando a los arrecifes coralinos y a otras especies con concha, dice Gattusso. En el caso de los corales, la erosión de los corales superará la tasa de crecimiento de los mismos. En 2100, el 70% de los corales de agua fría quedarán expuestos a aguas corrosivas.
Los pterópodos, una especie muy pequeña de molusco, está cada vez más expuesto porque está perdiendo su concha protectora con el aumento de la acidez. Los pterópodos son el alimento para muchas especies y es elemento clave en el Océano Antártico y otros océanos, señala.
Más sorprendentes son los efectos letales, tales como los cambios recientemente documentados en el comportamiento.
En un sofisticado experimento, científicos chilenos expusieron los caracoles de mar chileno (Concholepas concholepas) a niveles de acidez esperados antes de finales de siglo.
‘Se llama abulón chileno y es un alimento de gran importancia social y económica en Chile,’ dice el investigador Patricio Manriquez del Instituto de Ciencias Marinas de Limnología en la Universidad Austral de Valdivia, Chile.
Su principal depredador es el cangrejo carnívoro intermareal chileno (Acanthocyclus hassleri). Los caracoles pueden oler a los cangrejos y alejarse.
Manriquez y sus colegas construyeron tanques especiales donde podían regular la acidez del agua marina. Recogieron larvas de caracol del norte, centro y sur de Chile y luego las criaron en laboratorios durante cinco a seis meses bajo varias condiciones de niveles altos de acidez.
Los investigadores luego pusieron cangrejos en tanques con los caracoles para estudiar sus interactuaciones depredador-presa bajo varios niveles de acidificación.
A niveles de acidez previstos cuando la cantidad de CO2 en la atmósfera aumenta de las 390 parte por millón (ppm) actuales a los 740, los caracoles inmediatamente intentan alejarse de los cangrejos.
A niveles más altos de entre 1000 y 1200 ppm CO2, los caracoles se confundían y deambulaban a la deriva, a menudo yendo directamente hacia los cangrejos.
‘Bueno para los cangrejos, no tanto para los caracoles,’ decía Manriquez.
Aquellos niveles más altos de CO2 podrían alcanzarse a finales de siglo a menos que no se reduzcan las emisiones.
‘No se produjeron cambios en la tasa de crecimiento o tamaño de los caracoles,’ decía. Sin embargo, están en curso al menos 10 estudios adicionales para considerar el efecto en los caparazones de los caraoles, larvas y otros aspectos.
Entre tanto, en el otro extremo del Pacifico, investigadores australianos han descubierto los efectos de la acidez del océano en el comportamiento de algunos peces tropicales de arrecife.
Los niveles de acidez del océano previstos para 2050 alteran el sistema nervioso central de algunos peces, alterando su sentido olfativo, oído, visión y comportamiento, decía Philip Munday, investigador en la Escuela de Biologia Marina y Tropical en la Universidad James Cooken, durante el Simposio..
‘Se vuelven más activos y adoptan un comportamiento más arriesgado,’ dice. Como consecuencia, bajo estas condiciones más ácidas, se multiplican por dos las posibilidades de ser devorados por los depredadores.
Los depredadores también se ven afectados. Por ejemplo, bajo estas condiciones no son tan eficientes capturando a sus presas. ‘Los depredadores también tienden a presas distintas, algo que no esperábamos que ocurriera,’ dice. ‘Será difícil predecir todos los efectos provocados por una acidez mayor del océano.’
Los investigadores también señalan que la sobrepesca, incluyendo el arrastre de fondo, es la mayor amenaza inmediata para los océanos.
La acidificación del océano y el aumento de las temperaturas son las mayores inquietudes en los próximos años sin embargo estos problemas son más difíciles y será necesario tiempo para tratarlos, dice Gattuso.
Las pruebas científicas son suficientes para advertir a los legisladores que tomen medidas urgentes para reducir las emisiones de CO2 a fin de proteger los océanos para el futuro, dice.
Ocean Sentry