Un equipo internacional de científicos marinos, liderado por el Dr. Neo Mei Lin y el profesor asociado Peter Todd de la Universidad Nacional de Singapur (NUS), ha publicado recientemente un exhaustivo estudio sobre el estado de la almeja gigante en todo el mundo.
Entre 2014 y 2016, los científicos que participaron en este enorme esfuerzo examinaron y actualizaron la taxonomía, distribución, abundancia y estado de conservación de todas las especies de almejas gigantes.
El estudio halló que la mayor especie de almeja gigante del mundo, la Tridacna gigas, es el molusco más amenazado. Cerca de la mitad de sus poblaciones están o bien gravemente esquilmadas o ya no existen en los sitios donde solían encontrarse.
Su pariente más pequeño, la Tridacna crocea, conocida comúnmente como almeja perforadora por su hábito de excavar en rocas o corales para anclarse, es la menos amenazada, pues sigue siendo relativamente abundante en el área del Indo-Pacífico a pesar de la persistente actividad pesquera.
Las almejas gigantes, los mayores crustáceos vivientes del mundo, son ingenieros multi-tarea del ecosistema marino, construyendo y moldeando los arrecifes, filtrando el agua y proporcionando alimento a las criaturas del arrecife. Se hallan principalmente en la región del Indo-Pacífico y la mayor almeja del mundo puede llegar a crecer hasta un metro de largo y pesar unos 300 kilos.
Desde mediados del siglo XIX, las poblaciones de almejas gigantes han sido explotadas, en particular como fuente de alimento y para su venta en tiendas para turistas. Durante el último siglo, la pérdida de hábitat, la degradación de los arrecifes y su sobrepesca como fuente de alimento y artesanía han contribuido a su agotamiento. La preocupación por las diezmadas poblaciones y su estado de conservación amenazado en todo el Indo-Pacífico ha impulsado el interés científico por examinar su distribución global y desarrollar medidas para conservarlas.
En 2014, los biólogos marinos el Dr Neo y el profesor asociado Peter Todd se embarcaron en un estudio en profundidad de 12 especies de almejas gigantes. Examinaron datos y publicaciones online, que databan de 1900, sobre la taxonomía de las almejas gigantes y su distribución global. Recopilaron la información disponible sobre la explotación del molusco y las leyes que la protegen, revisaron las repercusiones que pueden tener las tasas de extracción en las poblaciones silvestres y resumieron los resultados de programas de conservación pasados y actuales.
Los resultados del estudio de tres años revelaron que una combinación de creciente demanda comercial, junto con avances en las técnicas pesqueras, así como el cambio climático, la contaminación, la pérdida de hábitat y el desarrollo costero han afectado a la almeja gigante.
La única especie de almeja gigante realmente gigantesca es la que se enfrenta a la mayor amenaza de extinción, según los resultados del equipo. Su enorme tamaño resulta en una gran masa de carne para su consumo y la especie es fácil de extraer directamente desde el lecho de arrecife. De los 31 lugares de todo el mundo donde se sabe que están presentes poblaciones naturales de Tridacna gigas, la especie o está gravemente agotada o ya no pudo encontrarse en 26 de los 31 lugares. En Singapur, aunque los registros que datan de 1847 mencionan la Tridacna gigas en aguas locales, no se ha visto ninguna en los últimos tiempos.
Por otro lado, la especie de almeja gigante más pequeña, la Tridacna crocea, que mide hasta 15 cm, es la menos amenazada gracias a su pequeño tamaño y su comportamiento de excavar en las rocas, lo que dificulta a los pescadores extraerla del lecho de arrecife donde vive.
Neo, del Departamento de Ciencias Biológicas de la Facultad de Ciencias de NUS, dice: “Necesitamos urgentemente ir un paso por delante en nuestros esfuerzos de conservación para impedir que las especies de almejas gigantes más grandes desaparezcan para siempre. Las tendencias son preocupantes, de manera que aunque ahora pueda que hayan más especies de almejas más pequeñas, es solo cuestión de tiempo antes de que también corran peligro de extinción,” decía.
Ocean Sentry