Aunque las zonas de océano profundo con concentraciones muy bajas de oxígeno pueden estar llenas de vida, el cambio climático global está amenazando estos hábitats dado su potencial para provocar una disminución aún mayor de oxígeno. Esta nueva investigación publicada en la revista Marine Ecology analizó la biodiversidad en zonas de oxígeno mínimo (ZOM) en el Mar de Arabia, el este del Pacífico y la Bahía de Bengal.
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Las ZOM son zonas de media agua del océano donde la saturación de oxígeno se encuentra en su nivel más bajo. Estas zonas se crean por la degradación de la materia orgánica en los niveles superiores del agua, ricos en oxígeno. Cuando mueren las diminutas algas marinas (fitoplancton) que pueblan estos niveles, se hunden lentamente en el suelo marino sirviendo de alimento a las bacterias aeróbicas que degradarán esta materia gastando oxígeno.
En estas áreas el oxígeno no es abundante debido a la falta de un factor que mezcle la columna de agua (una columna conceptual de agua que se extiende desde la superficie hasta los sedimentos del fondo), llevando a la creación de ZOMs a profundidades entre los 100 y 1.000 metros. Las regiones del núcleo de las ZOMs tienden a ser bastante estables aunque cambios climáticos temporales o durante un periodo prolongado pueden provocar alteraciones en los límites superiores y por consiguiente en la composición de la comunidad.
Los sedimentos en estas zonas seguirán conteniendo grandes cantidades de materia orgánica. Consecuencia de ello es que son hábitats perfectos para determinados microorganismos y especies de animales que pueden tolerar niveles bajos de oxígeno.
‘Parece que el oxígeno es un factor decisivo para controlar la biodiversidad biológica y la composición del lecho marino dentro de las regiones del núcleo ZOM,’ dice el autor que lidera el estudio Professor Andrew Gooday de la National Oceanographic Centre (NOC) en Southampton, en el Reino Unido. ‘Allí donde los niveles de oxígeno aumentan, los fuertes gradientes del lecho marino ejercen una influencia cada vez más significante, creando distintos tipos de hábitats que sostienen una variedad de tipos de organismos. En particular, los límites inferiores de las ZOM, donde los niveles de oxígeno empiezan a aumentar y el alimento es más abundante, a menudo se ve poblado por grandes organismos entre ellos las ophiuroides y los cangrejos araña.
El Dr. Brian Bett de la NOC añade: ‘Los esqueletos y cuerpos muertos de mamíferos marinos proporcionan hábitats donde pueden prosperar otras criaturas. Por ejemplo, carroñeros tales como los crustáceos parecidos al camarón explotan acumulaciones de medusas muertas, peces y cangrejos mientras que otros viven de los huesos de ballenas.’
Las condiciones extremas en las ZOM hace aumentar la variedad de especies pues a medida que la concentración de oxígeno disminuye se estimularán adaptaciones como cuerpos más pequeños pero con más superficie que incrementa la toma de oxígeno. El profesor Gooday explica: ‘Las ZOM pueden ser una cuna de diversidad biológica, estimulando la especiación con la creación de fuertes gradientes en las condiciones ambientales, importantes para las especies así como la creación de barreras para el intercambio de la población.’
Sin embargo, el calentamiento global amenaza de forma considerable estos hábitats: a medida que la temperatura del océano aumenta, se cree que la mezcla de agua vertical se reducirá así como la solubilidad del oxígeno en el agua de mar. Cuando la falta de oxígeno es severa, los animales y organismos empiezan a desaparecer. ‘Si este calentamiento global resulta en ZOM más intensas y mayores, es probable que el impacto en la biodiversidad sea más peligroso,’ reitera el Dr. Brett. (
Ocean Sentry