El hielo del Océano Ártico podría contener potencialmente trillones de diminutos trozos de plástico y varias otras formas de escombros sintéticos. Los investigadores dicen que a medida que se derrita el hielo polar, las partículas se irán liberando de nuevo a los océanos. El daño potencial para la vida marina sigue sin conocerse.
Los humanos produjeron en 2012 cerca de 300 millones de toneladas de plástico pero ¿dónde acabaron? Según revela un nuevo estudio, gran parte de este plástico está atrapado en el hielo ártico y será liberado a medida que ártico se derrita. Al ritmo actual de derretimiento, podrían regresar de nuevo al mar más de 1 trillón de microplásticos – fibras, polímeros y fragmentos de menos de 5 milímetros de longitud.
Estos contaminantes, referidos como microplásticos, proceden principalmente de la fragmentación del plástico más grande y también del lavado de ropa y cosméticos (exfoliantes).
Los autores del estudio, incluyendo la científica de materiales de Dartmouth College, Rachel Obbard, estiman que durante los próximos diez años el deshielo en el Ártico provocado por el cambio climático devolverá a los océanos una herencia de millones de toneladas de partículas plásticas de menos de 5 milímetros o microplásticos que hasta ahora estaban atrapados en el hielo.
La conclusión principal de este estudio es que incluso en las zonas más remotas del Ártico, “el hielo contiene concentraciones de microplásticos al menos dos órdenes de magnitud mayores que las que se han descrito previamente en aguas superficiales altamente contaminadas como el gran parche de basura del Pacífico”.
En un estudio, publicado este mes en la edición online de la revista científica Earth’s Future, Obbard y sus colegas afirman que el hielo ártico atrapa microplásticos flotantes cuando se congela.
“Ha sido una tremenda sorpresa tratándose de una región tan remota,” dice. “Estas partículas han recorrido un largo camino.”
Los peligros ecológicos potenciales de los microplásticos siguen sin conocerse. El estudio muestra que el hielo marino podría ser un importante sumidero mundial de partículas producidas por el hombre. Los autores estiman que, bajo las actuales tendencias de deshielo, más de un trillón de trozos de plástico podrían ser liberados en la próxima década.
Obbard y sus colegas basaron sus estimaciones en cuatro muestras de hielo obtenidas durante las expediciones árticas entre 2005 y 2010. Los investigadores derritieron partes de las muestras, filtraron el agua y examinaron los sedimentos con un microscopio, seleccionando aquellas partículas que destacaban por su forma o color brillante. Según el estudio, el tamaño de los objetos hallados en el hielo eran inferiores a los 2 milímetros de diámetros e incluso los 0,02 milímetros. Luego mediante un espectómetro de infrarrojos se determinó la química de las partículas. Entre las partículas más predominantes estaba el rayón (54%), técnicamente no un polímero sintético porque deriva de la celulosa natural.
Los investigadores también hallaron poliéster (21%), nylon (16%), polipropileno (3%) y el resto eran trozos de varios tipos de polímeros 2% de poliestireno, acrílico y polietileno.
El coautor Richard Thompson, biólogo marino en la Universidad de Plymouth en el Reino Unido, afirma que es difícil determinar la fuente de estos materiales. El rayón, por ejemplo, puede encontrarse en la ropa, los filtros de los cigarrillos y los pañales.
Es probable que la abundancia de microplásticos aumente a medida que los científicos hagan analísis más precisos.
¿Cuál es la consecuencia de todo este plástico flotante? En este momento es difícil de saber. El plástico es químicamente inerte pero puede absorber contaminantes orgánicos en altas concentraciones, dice Mark Browne, ecologista en la Universidad de California, Santa Barbara. Estos microplásticos pueden ser “vectores” que llevan contaminantes orgánicos persistentes, incluyendo PCB y pesticidas prohibidos hace tiempo como el DDT.
Browne ha realizado experimentos de laboratorio con organismos marinos que revelan que los microplásticos no solo pueden quedarse reternidos en los tejidos sino que pueden ser liberados después de la ingestión y entrar de nuevo en un ciclo de destrucción.
Ocean Sentry