Un número casi récord de manatíes han muerto en aguas de Florida desde principios de 2011, el segundo año consecutivo de muertes por encima de la media, alarmando a las autoridades quienes también se muestran perplejas ante una oleada de muertes de delfines a lo largo de la costa del Golfo de Méjico.
Según la Comisión de Conservación de Vida Silvestre y Pesca de Florida, de las 163 muertes de manatíes registradas desde el 1 de enero al 25 de febrero, 91 han sido relacionadas con las frías temperaturas frente al estado sureño de los Estados Unidos, donde normalmente el clima templado atrae a las criaturas marinas protegidas durante los meses de invierno.
Los manatíes viven cerca del litoral y cuando descienden las temperaturas se refugian a menudo cerca de manantiales o canales de vertido más templados en centrales eléctricas para evitar la condición conocida como ‘estrés por frío’, que puede debilitar y finalmente matar al mamífero marino.
Según la comisión, durante el mismo periodo el año pasado murieron 185 manatíes en Florida.
Autoridades de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) también están investigando el enorme aumento de crías de delfín halladas muertas a lo largo de la costa del Golfo de Estados Unidos, en lo que es la primera temporada de nacimientos desde el desastre del vertido de crudo de BP.
Durante enero y febrero han sido hallados 83 delfines mulares a lo largo de las costas de Texas, Luisiana, Misissippi, Alabama y Florida, donde fueron vertidos en el Golfo de Méjico millones de barriles de crudo durante tres meses tras la explosión de un pozo.
‘Entre las razones potenciales para este incremento de varamientos se encuentran efectos directos o indirectos del vertido de Deepwater Horizon,’ decía el miércoles la portavoz de la NOAA Kim Amendola.
‘No hemos hallado un indicador sobre lo que podría estar causando estas muertes,’ sin embargo dijo que varios factores podrían haber contribuido a las muertes incluyendo biotoxinas, ‘marea roja’, florecimientos de algas o enfermedades infecciosas.
‘Estamos siguiendo la situación de cerca,’ añadía.
El crudo del vertido se extendió por la columna de agua en enormes nubes submarinas y también se abrió paso por bahías y aguas poco profundas donde los delfines se reproducen y dan a luz.
Los delfines se reproducen en primavera, aproximadamente cuando tuvo lugar la explosión del 20 de abril, y tienen un periodo de gestación de 11 a 12 meses.
La temporada de nacimientos entra en su máximo apogeo en marzo y abril. Fuente
Ocean Sentry