(De scoop.co.nz)- Los estudios muestran que, aun los visitantes de los nidos más cuidadosos, causan que las pulsaciones de los pingüinos se doblen y necesiten sobre media hora para recuperarse. Como resultado de la molestia, los pájaros tienen más tendencia a abandonar sus nidos y la alimentación de los polluelos se puede ver interrumpida, llevando a una reducción en la probabilidad de éxito en la cría. “La gente se sienta en la mayor autopista de pingüinos esperando o se pone entre los pájaros y sus nidos, forzándoles a volver al mar y retrasando la alimentación de los polluelos.”
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Ocean Sentry