El calderón gris (grampus griseus) hallado muerto en una playa de Norfolk había ingerido parte de un guante de goma antes de morir debido a una precaria alimentación.
El resultado de la necropsia reveló que el joven macho había dejado de comer. En su estómago fue hallado parte de un guante de goma.
El biólogo marino Rob Deaville señala que una precaria condición nutritiva ha sido “la causa más importante” de la muerte.
El animal había perdido mucha masa muscular, por lo que Deaville concluye que probablemente murió tras embarrancar.
Este delfín eleva a 241 los calderones grises que han embarrancado en aguas británicas desde que empezaron a registrarse datos en 1990.
Ocean Sentry