Por primera vez en cinco millones de años la concentración atmosférica de dióxido de carbono (CO2) de la Tierra está a punto de alcanzar las 400 partes por millón (ppm), advertía ayer un científico de la Universidad de Queensland.
Ove Hoegh-Guldberg, profesor del Instituto de Cambio Global de la Universidad de Queensland, dice que se espera que esta semana se alcance el nivel récord de carbono atmosférico de 400 ppm, según las lecturas en el Laboratorio de Investigaciones de Sistemas de la Tierra en Hawaii del gobierno estadounidense.
Señala que si las actuales tendencias continúan, se prevé que el CO2 atmosférico aumente en más del 80% por encima de los niveles preindustriales (pre-1750) en 2050, con la correspondiente devastación para los ecosistemas marinos como los arrecifes coralinos.
Esta tasa de aumento tiene pocos, si los hay, paralelismos en los últimos 50 millones de años.
Desde los trópicos a los océanos polares, es probable que la magnitud y velocidad de los cambios previstos como resultado del calentamiento global y el aumento de la acidez del océano excedan la capacidad de muchas especies marinas a adaptarse y sobrevivir.
El profesor Hoegh-Guldberg dijo que la transición necesaria para una economía baja en carbono no está ocurriendo lo suficientemente rápida para tener un efecto en el problema del rápido cambio climático global antropogénico.
“Es un problema realmente grave que exige una acción inmediata,” dice.
“Hay muchas evidencias para sugerir que deberíamos permanecer alejados de los 450 ppm o los 2º C fijados por el Panel Intergubernamental sobre ell Cambio Climático (IPCC) y otras organizaciones científicas.
“Pero en realidad estamos subestimando la tasa del cambio,” dice.
“El hito de esta semana sirve como llamada importante al despertar para los legisladores y la industria para duplicar sus esfuerzos y abordar el problema del cambio climático que amenaza al planeta”
Los cambios “fundamentales y exhaustivos” en los entornos marinos incluyen océanos rápidamente templados y la acidificación, cambios en la circulación del agua y en los niveles de oxígeno.
Los importantes cambios en los ecosistemas marinos son: arrecifes coralinos, hierba marina y manglares (importantes guarderías para los peces) menos abundantes, menos peces y más pequeños, un colapso en las cadenas alimentarias; cambios en la distribución de la vida marina y enfermedades y plagas más frecuentes entre los organismos marinos.
Hoegh-Guldberg dice que el coste de transformar los sistemas energéticos de la Tierra para abordar el aumento de los niveles de CO2 es poco más que una décima parte del uno por ciento del crecimiento en el producto interno bruto mundial por año.
Citó un análisis del IPCC que muestra que reducir el crecimiento global del Producto Interior Bruto (PIB) en un 0,12% al año durante los próximos 50 años estabilizaría la temperatura global.
“El gasto es el equivalente a quitar un año de crecimiento del PIB durante los próximos 50 años,” dice.
“Permitiría que las concentraciones atmosféricas de CO2 se estabilizaran a niveles que darían una oportunidad a los ecosistemas marinos tales como la Gran Barrera de Coral,” dice.
“Sin esta acción, no tienen posibilidad.
“El aumento de las temperaturas de la superficie del mar, causada por el aumento de las concentraciones de gases de efecto invernadero, incluyendo CO2, en la atmósfera, aumenta la probabilidad de eventos de blanqueamientos masivos, que matan a los arrecifes coralinos.”
“Si la tendencia actual de aumento de los niveles de CO2 atmosférico siguen, la Gran Barrera de Coral dejará de existir.
“Esta claro que tenemos una última oportunidad de hacer los cambios necesarios para preservar esta ecosistema brillante y económicamente importante en nuestro planeta.”
“Y los costes son mínimos cuando los comparamos con los costes enormes e imposibles de intentar adaptar los ecosistemas, la agricultura y los otros muchos sistemas que sustentan la humanidad.”
Ocean Sentry