El deshielo de las plataformas de hielo está cambiando la química de los océanos en el polo sur y el resultado podría ser un cambio en las corrientes globales y un aumento del deshielo glacial, según informan los científicos.
En los polos norte y sur, el agua fría y densa se hunde, impulsando la llamada cinta transportadora oceánica global o circulación termohalina (CTH) – una parte de la circulación oceánica a gran escala que viene determinada por los gradientes de densidad globales producto del calor en la superficie y los flujos de agua dulce.
Este sistema regula los climas regionales, pero puede verse amenazado cuando enormes cantidades de agua dulce, como el hielo glacial, entran en el mar. El deshielo de las plataformas de hielo significa que entrará en el mar más hielo glacial, amenazando con detener la circulación termohalina, ya que el agua marina menos densa y diluida tiene menos probabilidades de hundirse.
En la Antártida, a profundidades de entre 500 y 2.000 metros, puede encontrarse una masa de agua salada sorprendentemente cálida llamada Agua Circumpolar Profunda. En momentos determinados, esta agua cálida entra en contacto con la parte inferior de las plataformas de hielo y funde el hielo. Si más agua salada y cálida llega al fondo de las plataformas de hielo que en años anteriores se podría provocar un deshielo de la plataforma.
La Dra. Laura Herraiz Borreguero de la Universidad de Southampton, Reino Unido, y coordinadora del Proyecto OceanIS, está siguiendo el movimiento de esta corriente de agua salada para ver si hay alguna fluctuación o cambio en comparación a años anteriores.
Analizando y comparando datos recopilados por otros investigadores, Herraiz ha descubierto que en los últimos 20 años la corriente de agua salada y cálida ocurre con más frecuencia. Los efectos son aun más pronunciados en la inhóspita región de la Antártida Oriental, una parte del continente que por lo general se ha investigado menos que la Antártida Occidental debido a difícil acceso.
Dado que las plataformas de hielo actúan como topes para el flujo de hielo glacial y ralentizan la ritmo al cual los glaciares antárticos llegan al mar, un aumento en el deshielo de las plataformas significaría que los glaciares podrían verter enormes cantidades de hielo de agua dulce al océano sin control.
“Si perdemos las plataformas de hielo, la velocidad de los glaciares podría ser entre cuatro y cinco veces mayor,” dice.
El próximo paso es determinar exactamente qué efectos tendrá el cambio en la Agua Circumpolar Profunda. “Lo que estoy investigando ahora es cómo esto altera las propiedades del agua alrededor de la Antártida, también en relación a la circulación del Océano Austral,” dice. “Mejorar nuestro conocimiento de las interacciones de la plataforma de hielo es una paso crítico para reducir del grado de incertidumbre en las proyecciones del futuro aumento del nivel del mar.”
Ocean Sentry