Esta mañana, 10 delfines del Pacífico de lados blancos (Lagenorhynchus obliquidens) han perdido su libertad para siempre. La brutalidad y el sufrimiento que tuvieron que soportar estos delfines no se puede calificar.
La especial devoción de estos delfines entre sí ha sido su perdición estos últimos días. Los delfines nunca abandonan a sus miembros de manada. Y los cazadores se aprovechan de esta empatía, sabiendo que una vez capturen a unos cuantos, el resto permanecerá en el área.
Tras intentar sin éxito capturar a la manada entera, los cazadores cambiaban de estrategia.
Cuando el grupo de delfines se dividió en varios grupos más pequeños, en lugar de destinar varios barcos a perseguir a los distintos grupos, los cazadores decidieron estratégicamente a perseguir a uno solo. Mientras unos conseguían escapar, los cazadores conseguían atrapar a uno de los grupos, sabiendo que el resto permanecería cerca.

El proceso de captura se convertía en un infierno para estos animales, con multitud de buzos manoseando y sometiendo a los delfines contra los barcos, desde donde los cazadores dejaban caer una red para poder subirlos.
Los voluntarios vieron como los delfines se agitaban con violencia en la que sería su última batalla por su libertad antes de ser transportados a los corrales del puerto.

Previamente, los adiestradores determinaban el sexo y las medidas de cada uno, un proceso cruel en el que varios delfines sufrían heridas sangrantes. Se cree que una madre y su cría están entre el grupo.
Cuando finalmente el proceso acabó, los voluntarios del Dolphin Project, los Cove Monitors, pudieron ver a los 10 delfines visiblemente alterados nadando de un lado a otro en los diminutos corrales.
Esta captura eleva a 21 los delfines del Pacífico de lados blancos capturados para su venta a parques marinos, delfinarios y acuarios de todo el mundo.
Elegidos por su inteligencia y belleza, estos delfines han recibido hoy la peor de las sentencias. Y es que mientras la gente siga creyendo que ver un espectáculo con delfines es gracioso o divertido, estas violentas capturas seguirán.
Por favor, di NO a estos espectáculos de sufrimiento y sometimiento. El único espectáculo que merece la pena ver es dejarse maravillar viéndolos libres y salvajes en el océano.
Ocean Sentry