Investigadores han hallado pruebas que sugieren que a pesar de las regulaciones internacionales que prohíben su uso grandes animales marinos siguen amenazados por los contaminantes orgánicos persistentes (POPS).
En su informe, publicado en la revista Science, Paul Jepson de la Sociedad Zoológica de Londres y Robin Law del Centro para el Medio Ambiente, Pesca y Ciencia Acuícola, ambos del Reino Unido, destacan qué animales están más en peligro y debido a qué tipos de contaminantes. También presentan sugerencias sobre cómo reducir el problema.
Durante el pasado medio siglo, científicos ambientalistas han identificado varios tipos de POPs que han demostrado tener efectos perjudiciales en la vida marina – PCBs, DDT, etc y los gobiernos han emprendido medidas para detener su uso. Sin embargo Jepson y Law afirman que debido a la prolongada persistencia de estos químicos y a que algunos países no los han prohibido, muchos animales que viven en los alto de la cadena alimentaria marina siguen corriendo grave peligro.
Los POPS son peligrosos para la vida marina proque siguen existiendo en productos que se fabricaron hace décadas, en vertederos y pequeños trozos de materiales que han ido a parar al mar. Los peces ingieren pequeñas cantidades de material que tienen POPs y a su vez son ingeridos por peces más grande, que a su vez son ingeridos por un tiburón o un tiburón ballena. Estos POPs se biocumulan en aquellos animales marinos más granes debido a las enormes cantidades de pescado que consumen y porque sus cuerpos no se deshacen de ellos.
Algunos, como las orcas, se alimenta involuntariamente de POPs a sus crías a través de la leche materna.
No se han llevado a cabo estudios serios sobre el impacto de los POPs en grandes animales marinos, señalan los científicos, y por ello sigue sin saberse el daño que están provocando, aunque se sabe que provocan problemas de fertilización.
Jepson y Law señalan que la población de orcas, el animal que más POPs almacena en su cuerpo, ha estado disminuyendo durante años. Es posible, sugieren, que muchas ya no puedan reproducirse, en especial aquellos ejemplares que viven cerca de litorales con elevadas concentraciones de POP tales como las costas de Estados Unidos o Europa.
Sugieren la necesidad de realizar más estudios para conocer el verdadero impacto de los POP en grandes animales marinos, saber la fuente de las actuales emisiones de POP en el mar y la entrada en vigor de políticas de mitigación para reducir las cantidades de estos químicos que siguen entrando en los océanos del mundo.
Ocean Sentry