Home / Noticias / Medio Ambiente / Científicos marinos determinan cómo responden las larvas de una especie de coral común al estrés ambiental

Científicos marinos determinan cómo responden las larvas de una especie de coral común al estrés ambiental

Para el estudio, científicos marinos de la Universidad de California en Santa Bárbara expusieron larvas de coral de Pocillopora damicornis a aguas más cálidas en un intento por comprender cómo afectará el futuro cambio climático en los arrecifes de coral.

¿Los resultados? Menos tolerancia al estrés.

Los resultados aparecen publicados en la revista Proceedings of the Royal Society B.

“Este estudio examina cómo afectarán cambios en el océano como el calentamiento y la acidificación en la habilidad de las larvas de coral para dispersarse y contribuir a la formación de nuevos arrecifes,” dice el autor sénior Gretchen Hofmann, profesor del Departamento de Ecología, Evolución y Biología Marina de la UCSB.

“Si determinados progenitores coralinos tienen progenies más resistentes, entonces hay esperanza de que haya una tolerancia rápida a las futuras condiciones de cambio climático.”

La estudiante graduada de Hofmann, Emily Rivest y colegas taiwaneses estudiaron las larvas del coral de Pocillopora damicornis de lugares de Moorea y Taiwan, sitios que casi cubren el rango de la especie. Querían determinar cómo reaccionaban las fases de vida del coral joven a dos estresantes medioambientales coexistentes: las temperaturas elevadas y la acidificación del océano.

Los científicos descubrieron que los especímenes de Taiwan exhibían menos tolerancia al estrés causado por las aguas más cálidas que sus homólogos en Moorea. Sin embargo, ante las condiciones de acidificación del océano, las larvas en ambos sitios no exhibían ningún indicio de estrés. Los investigadores, que también catalogaron diferencias en las condiciones de agua marina natural en cada lugar, observaron que la adaptación local también podía jugar un papel en las respuestas a la temperatura.

Los investigadores recopilaron especímenes de Pocillopora damicornis adulta para recoger sus larvas, que son liberadas por la noche. Analizaron el contenido en grasa, incluidos dos tipos distintos de lípidos.

“Los lípidos son almacenes importantes de energía para el coral,” explica Rivest, autora principal del estudio. “Las larvas dependen en gran parte de estos almacenes para estimular su dispersión y sus niveles de lípidos pueden influir en la distancia que pueden viajar, afectando a la habilidad de un arrecife para repoblar o salvar un arrecife cercano.”

Resultó que los almacenes de energía de las larvas al “nacer” diferían en función de dónde se habían originado los especímenes. Rivest midió los almacenes de lípidos inmediatamente después de que larvas fueran liberadas de corales adultos y tras 24 horas de exposición a agua más cálida y ácida. Luego determinó la cantidad de lípidos usados por las larvas en respuesta a las temperaturas y la acidificación así como los niveles de lípidos.

“En respuesta a las altas temperaturas, las larvas de Taiwan consumían más lípidos, lo que significa que habían encontrado esas condiciones muy estresantes,” explica Rivest. “Al final del experimento, no tenían lípidos suficientes como para dispersarse, por lo que no podían viajar tan lejos.”

Las larvas de Moorea, que habían nacido con más grasa, no eran tan sensibles a la temperatura. Tiene sentido, señala Rivest, porque los corales en Moorea ya viven en aguas cálidas.

“Dada su genética u otros aspectos de su fisiología, ya disponen de las herramientas necesarias para tolerar temperaturas del agua más elevadas sin tener que quemar esa energía extra,” dice.

Según Rivest, la procedencia de las larvas es importante, al menos para la Pocillopora damicornis. Las condiciones ambientales únicas de cada lugar moldean la capacidad de estos animales a tolerar futuros cambios en su entorno”, dice.

“Aunque no hay una solución que sirva para todo, parece que hay lugares en los que los corales se verán menos afectados bajo futuras condiciones cambiantes. Si seguimos trabajando, podemos ayudar a identificar aquellos arrecifes que serán más resistentes a las consecuencias ambientales del cambio climático provocado por el humano.”

Check Also

El calentamiento y acidificación de los océanos podrían llegar a destruir los hábitats de arrecifes de coral para 2100

Según una nueva investigación presentada en la reunión Ocean Sciences 2020, el aumento de las …