Caer en las redes de pesca es una causa principal de la muerte del león marino de Nueva Zelanda cada vez más amenazado de extinción, según una nueva investigación conducida por las universidades de Otago y Massey de Nueva Zelanda y la Universidad de Toronto.
Científicos de tres universidades han analizado datos gubernamentales de la población de león marino de Nueva Zelanda y la pesca accidental para investigar el papel que ha jugado la pesca comercial en el declive de casi el 50 por ciento de la especie.
Su conclusión, publicada en la revista internacional PNAS (Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America) es que, a pesar de las medidas tomadas desde 2005 para evitar que la especie muera en las redes de pesca, la pesca comercial sigue afectando a su población.
Los autores creen que la actual gestión de la captura incidental en la pesquería de calamar alrededor de las islas subantárticas de Auckland pone a la población en peligro de extinción porque el gobierno neozelandés asume que la pesquería no es una amenaza de primer orden para la especie.
El autor principal y ecólogo el Dr. Stefan Meyer, doctor graduado del Departamento de Zoología de Otago, dice que el estudio supone un gran avance en la comprensión del porqué la población está disminuyendo en sus principales colonias reproductoras en la isla de Auckland.
“Varias amenazas, tales como las enfermedades y la captura incidental, se han postulado como causas de este descenso. Sin embargo, hasta esta investigación, los estudios no han podido relacionar estas amenazas con el descenso.”
El profesor asociado Bruce Robertson, del Departamento de Zoología de Otago, dice que desde 2001 se han venido usando dispositivos de exclusión de leones marinos en la pesquería de calamar para impedir que mueran ahogados en las redes de arrastre.
Aunque la captura accidental ha descendido, dice que lamentablemente no hay indicios sólidos de que los dispositivos hayan logrado con éxito evitar la amenaza.
“La información disponible alberga sospechas de que los dispositivos puede que estén ocultando las muertes permitiendo que leones marinos muertos salgan de las redes al mar o causando lesiones que reduce su esperanza de vida o capacidad reproductora.”
Dr. Meyer añade: “Ahora sabemos que estos dispositivos, a pesar de todas las suposiciones, ocultado la captura accidental de leones marinos de Nueva Zelanda y que este factor tiene importantes y continuadas repercusiones en la población. Nuestros resultados son por tanto un punto de inflexión en la gestión de la especie.”
El profesor Martin Krkosek, de la Universidad de Toronto, dice que las conclusiones son únicas en la investigación de la captura accidental global.
“Dado lo hallado en este caso práctico, instamos a una evaluación más exhaustiva de estos dispositivos usados en las pesquerías de arrastre globales.”
En el recién plan de gestión de amenaza del león marino de Nueva Zelanda (TMP) publicado por el Departamento de Conservación y Ministerio de Industrias Primarias, el gobierno se comprometió a detener el descenso de la especie en cinco años con el objetivo de estabilizar y aumentar población en los próximos 20 años.
El foco actual del TMP de Nueva Zelanda está en reducir las muertes de crías; se piensa que los impactos de la pesca son, incorrectamente, un mal menor.
La profesora asociada Louise Chilvers de la Universidad Maseey y el profesor asociado Robertson han estado investigando los leones marinos de Nueva Zelanda durante casi 20 años.
Cuestionan la minimización del papel que juega la pesca comercial en el descenso de la especie.
“El estudio de PNAS revela que es probable que las repercusiones de la pesquería de calamar sea un factor clave en el descenso de la población de león marino de Nueva Zelanda,” dice Robertson.
“Es complicado que, ignorando las amenazas pesqueras en la gestión de la población, se logren conseguir los objetivos del gobierno de aumentar la población.
“Esperemos que nuestro estudio conduzca a una gestión valiosa. La buena noticia es que el gobierno tiene un amplio abanico de opciones para reducir el impacto de la pesca en la población, aun permitiendo la pesca comercial en la parte subantártica de Nueva Zelanda.”
Ocean Sentry