La pesadilla de la contaminación humana quedó al descubierto para todos cuando veterinarios de Phuket, en Tailandia, llevaron a cabo la necropsia del cuerpo muerto de una tortuga laúd.
Dentro del estómago se halló lo que una vez había contenido galletas, provocando probablemente el mayor daño. Estaba etiquetado como “Fabricado en Indonesia”, decía Pacharaporn Kaewmong, jefe del equipo de veterinarios en el Centro de Biología Marina de Phuket. En el estómago también se encontraron varios anzuelos de pesca y algunos trozos de seto verde artificial.
‘Probablemente la tortuga confundió las bolsas de plástico por medusas. El seto artificial se parece un poco a la hierba marina,’ decía Pacharaporn. ‘Es bastante trágico. Es una lástima que tanta basura vaya a parar al mar.’
La tortuga laúd tenía unos 15 años a pesar de una deformidad en una aleta. Cuando el cuerpo de 196 kilos fue hallado el miércoles flotando cerca de un puerto en la ciudad de Phuket se creía que era una hembra. Sin embargo, tras el exámen de los órganos sexuales internos, Pacharaporn ha informado que se trata de un macho. Macho o hembra, las tortugas laúd ya no son tan abundantes como una vez lo fueron a lo largo de la costa oeste de Phuket y norte de la provincia de Phang Nga.
Las eclosiones fueron una vez un acontecimiento común en Mai Khao y otras playas de Phuket y en lugares clave en Thai Muang, más al norte a lo largo del litoral de Andaman. Ya no.
Hoy las tortugas laúd y cuatro otras especies que una vez poblaron la región de Phuket están desapareciendo rápidamente, reemplazadas por bolsas de plástico flotando.
El Dr. Kongkiat Kittiwattanawong, jefe del Centro de Biología Marina de Phuket, decía: ‘Criaturas marinas de todos los tamaños tienen el mismo problema. Las bolsas de plástico matan también a delfines y ballenas.’
Otras causas humanas son también mortales. Un tiburón ballena de cuatro metros, hallado herido pero aun con vida por biólogos frente a Koh Lanta en Krabi el martes, murió al día siguiente. El tiburón ballena había quedado atrapado en la red de un buque de arrastre. Fuente
Ocean Sentry