La tarde/noche de ese mismo día 2 de Febrero en Puerto Juárez, una versión corrió como reguero de pólvora entre los pescadores de Cancún.
“Salgan a partirle la madre a los tiburones, agarren todo lo que quieran, está autorizado…”
La versión – dicen unos -, vino de la Administración Portuaria Integral. Otros, dicen que de la capitanía de Puerto, el hecho es que los pescadores en su conjunto coinciden en afirmar que la autorización vino del gobierno.
Y así lo hicieron.
En tan sólo unas horas, la pequeña flota pesquera de Cancún recorrió el litoral y esa única salida se convirtió en la masacre masiva de tiburones.
En la noche, alrededor de las 19 horas y en absoluta discreción, en el muelle de Puerto Juárez yacían los cuerpos de 70 tiburones toros, algunos de ellos, hembras con crías adentro. Los escualos tenían un tamaño promedio de 2 metros metros, aunque algunos, los más grandes, rayaban los 3 metros de largo.
La escena era impresionante.
El video filtrado a Expediente Quintana Roo se produjo luego de que algunos testigos ante la incredulidad, buscaron una cámara para registrar el hecho.
Para quienes saben de pesca, el relato era inverosímil, pues lo más que se autoriza a un pescador es capturar hasta seis tiburones, siempre que éstos reúnan ciertas características, como peso, tamaño y claro, sin crías.
En tanto, dos camiones de color blanco tipo Torton llegaron a la escena y cargaron un primer embarque con 61 tiburones, partiendo del lugar cerca de las 21 horas, con destino a centros de comercialización.
Posteriormente, uno de los camiones regresó a la escena para cargar los 9 tiburones restantes, que son los que aparecen en el siguiente video.
Ocean Sentry