Una alimentación precaria ha llevado a un aumento en el número de varamientos de ballenas jorobadas, en especial de ballenas jóvenes, en la costa de Australia Occidental desde 2008, según informa la veterinaria de la Universidad de Murdoch, Carly Holyoake, en la conferencia anual en Perth de la Asociación Australiana de Veterinaria.
Entre 1989 y 2007, el promedio de ballenas jorobadas que llegaban muertas a la costa era de entre dos y tres, sin embargo en 2008 se produjeron hasta 13 varamientos, 46 en 2009 y 16 en 2010.
En 2011 se produjeron 17 varamientos en los que se vieron implicadas 14 crías y tres ballenas jóvenes, un aumento con respecto al número de ballenas jóvenes que murieron en años anteriores.
Holyoake dice que los investigadores de la Universidad de Murdoch y el Departamento de Parques y Fauna Silvestre de Australia Occidental han intentado hallar las causas de esta oleada de muertes a través de exámenes post mortem.
El equipo de investigación ha concluido que la causa más probable era una alimentación precaria.
Los exámenes y los análisis post mortem del contenido en grasa de las muestras revelaron que la mayoría de crías estaban extremadamente desnutridas.
La mayoría tenía niveles muy bajos de grasa, necesaria para proporcionar energía, regular la temperatura así como la flotabilidad.
“Un individuo también padecía neumonía, lo que le hubiera dificultado la respiración y le habría provocado la muerte”
Todos los varamientos ocurrieron entre Exmouth y Stokes Inlet, al este de Esperance, lo que significa que nacieron al menos a 1000 km al sur de los lugares de cría habituales en la región de Kimberley.
“Las ballenas jorobadas se alimentan casi exclusivamente de krill en la Antártida y se desconocen los efectos que la expansión de la pesca de krill en combinación con el calentamiento global podrían estar teniendo en la abundancia de krill,” añade.
Ocean Sentry