(De canada.com)- Los explosivos se lanzaron desde un avión mientras los miembros de tres manadas de orcas viajaban hacia Puget Sound. Unos cien desesperados animales fueron conducidos hacia Penn Cove en Whidbey Island y aprisionados. Al menos cuatro ballenas murieron y otras siete fueron capturadas y trasladadas a acuarios.
La población, que nunca se recuperó y que hoy cuenta con 88 ballenas distribuidas en 3 manadas, se suma a la amenaza adicional de la contaminación y la falta de salmón. El único superviviente de aquellas capturas fue Lolita, quien durante 38 años ha vivido en un pequeño tanque en el Miami Seaquarium. “Cada año esperamos que sea liberada a su hogar. Mantenemos esa esperanza.”
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Ocean Sentry