The End of the Line
In order to achieve successful campaigns Ocean Sentry needs the collaboration of people worldwide through donations or by actively taking part in our investigations and direct action campaigns. Requirement to
| El lucrativo tráfico de tiburón bajo escrutinio |
|
|
|
| Sábado, 13 de Marzo de 2010 12:04 | |||
Para invertir este comercio insostenible, un número sin precedentes de especies acuáticas han sido propuestas para ser listadas bajo la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies en Peligro de Flora y Fauna (CITES) con el fin de prohibir o reducir de forma notable el comercio internacional de estas especies. Entre ellas se encuentran ocho especies de tiburón, vendidas para la elaboración de platos que van desde la sopa de aleta de tiburón al ‘fish & chips’. Este sábado y durante las próximas dos semanas, estos tiburones y otras especies importantes afines serán debatidas en el encuentro de la CITES en Doha. Estudios recientes concluyen que cada año se capturan hasta 73 millones de tiburones sólo para el comercio de aletas, aunque resulta inexacto estimar un número exacto. Con la creciente población cada vez más adinerada, especialmente en el este asiático donde la sopa de aleta de tiburón está considerada un manjar, la intensidad de la pesca de tiburón ha ido en aumento y en consecuencia, la intensidad de los esfuerzos por ralentizar esta práctica insostenible. ‘El hecho de que en la CITES estemos viendo más propuestas para los tiburones es una buena señal de que la especie precisa atención internacional y monitorización, aunque también es un triste indicador de que los océanos están en una situación de peligro real,’ decía Ellen Pikitch, directora ejecutiva del Instituto para la Ciencia de la Conservación Oceánica en la Universidad de Stony Brook de Nueva York y quien ha liderado varios estudios sobre el comercio internacional de tiburones. Dado que los productos derivados de tiburón son exportados generalmente de un país a otro, listarlos bajo la CITES podría tener un enorme impacto en la recuperación de esta amenazada especie. Los tiburones tienen unas características biológicas que los hacen extremadamente vulnerables a la sobrepesca, incluyendo el hecho de que muchos dan a luz a una sola cría. Tienen ciclos de gestación notoriamente prolongados. Por ejemplo, la mielga (Squalus acanthias), una de las especies propuestas para ser listadas bajo la CITES, tiene un periodo de gestación de 24 meses, el más largo de todos los vertebrados. Puede llegar a vivir 100 años o más y no alcanza la madurez sexual hasta pasadas una o dos décadas. Debido a estos hándicaps biológicos, dice Pikitch, ‘La preocupación lleva creciendo durante tiempo entre la comunidad científica debido a los efectos derivados de la sobrepesca de tiburones a gran escala que es justo lo que estamos viendo hoy.’ La mielga tiene aletas pequeñas por lo que en Europa se pesca por su carne para las comidas de ‘fish&chips’, reemplazando así al bacalao de Atlántico norte tras el colapso de esta pesquería debido a su sobrepesca. Sin embargo, las poblaciones de mielga en el Atlántico noroeste actualmente ‘están tan esquilmadas que prácticamente se han colapsado,’ explica Matt Rand, director de la conservación global de tiburones en el Pew Environment Group. La Unión Europea, dice, ha cerrado su pesquería para la mielga y el tiburón cailón (Lamna nasus), otro escualo que se pesca por su carne y que también ha sido propuesto para ser listado bajo la convención. ‘Europa ha tomado todas las medidas que puede para proteger a estas especies en sus aguas pero necesita que estas acciones se lleven a cabo globalmente.’ Otros dos tiburones propuestos para ser listados, el tiburón océanico de puntas blancas (Carcharhinus longimanus) y el tiburón martillo (Sphyrna lewini) están amenazados por la demanda insostenible de sus aletas mientras que el resto corresponde a otras especies de tiburón martillo que han sido incluidas en la propuesta dado que sus aletas son difícilmente distinguibles de las del tiburón martillo. Todos estos tiburones han sido propuestos para ser listados bajo el Apéndice II de la CITES lo que permitiría algún comercio de sus productos pero requiriendo certificados de exportación y monitorización para asegurar que la supervivencia de la especie no se ve amenazada por el comercio limitado. La política de supervivencia Las especies que actualmente están protegidas o prohibidas al comercio internacional bajo la CITES son principalmente terrestres. Sin embargo los océanos son el último hábitat remanente en el que los animales salvajes son cazados en grandes números para el consumo humano y la comunidad internacional está empezando a reconocer la necesidad de regular el comercio de su fauna salvaje. Todas las especies marinas propuestas para ser listadas bajo la CITES (ocho especies de tiburón, el coral rojo y el atún rojo Atlántico) a menudo son exportados de las aguas de los países donde se sobrepescanlas. La CITES por tanto tiene un papel único y crucial en asegurar la recuperación y supervivencia de estas especies. Pero no todo será fácil en Doha. Pikitch remarcó el fracaso de las anteriores propuestas sobre el tiburón cailón y la mielga en el último encuentro de la CITES de 2007 en la Haya. Esta vez los conservacionistas están más optimistas sin embargo, convencer a dos tercios de los 175 países que conforman la CITES, el umbral necesario para que una especie se liste, seguirá siendo una tarea complicada. Algunos países serán particularmente difíciles de que suban a bordo. ‘Creo que está muy claro que China y Japón no apoyarán la protección para estas especies de tiburón,’ dice Rand. El martes, Maldivas declaró sus aguas territoriales un santuario para tiburones y la prohibición a todas las importaciones y exportaciones de aleta de tiburón. Esta decisión, que llegaba próxima al comienzo del encuentro de la CITES, ha sido vista como un intento extra para impulsar la limitación al comercio de tiburones. Maldivas se une así a Palao, que en setiembre del año pasado anunció una prohibición a la pesca de tiburón en sus aguas, creando lo que Rand describe como ‘un santuario del tamaño de Texas donde los tiburones son libres para nadar.’ Palao se ha mantenido en la vanguardia en este movimiento y es el único país que se ha abogado abiertamente por todas las propuestas de tiburones bajo la CITES. Estados Unidos ha empezado a tomar medidas. La Ley de la Conservación de los Tiburones aprobada por la Cámara de los Representantes el pasado marzo aguarda actualmente la aprobación del Senado. Este paso prohibiría a los buques de pesca llevar cualquier aleta de tiburón a bordo que no esté sujeta de forma natural al cuerpo del animal, prohibiendo por tanto la práctica de amputar la aleta del tiburón en el mar y arrojar el cuerpo al agua. También supondría medidas contra el comercio de aquellos países que no tienen una ley similar. Puede que muchas de las razones para la conservación de los tiburones sean el económico. Estudios recientes han hallado que los tiburones tienen más valor vivos que muertos. Según el grupo por la conservación Oceana, los tiburones de arrecife en las Bahamas suponen un valor de 250.000 dólares en turismo mientras que un tiburón muerto supone únicamente 50 dólares. Un estudio del gobierno australiano halló que el 25% del ingresos aportados por el turismo a la Gran Barrera del Coral en Australia es directamente atribuible a la oportunidad de ver tiburones y un estudio de la Universidad James Cook, también en Australia, halló que un tiburón gris de arrecife en las Maldivas supone 3.300 dólares al año en turismo, a diferencia de los 32 dólares cuando lo vende un pescador. Sin embargo la justificación para la protección de los tiburones es mucho más profunda que el coste económico y los beneficios. Como máximo depredador, los tiburones son cruciales para el mantenimiento de la salud de los océanos así como para salud de las poblaciones de peces y otras especies que son parte importante de la dieta humana. A medida que la población humana crece y los stocks de peces se agotan, los tiburones se van convirtiendo en el objetivo principal de las pesquerías como fuente de proteína e ingresos. Las consecuencias que provoque su sobrepesca en la cadena alimenticia siguen sin conocerse. (Fuente) |
Videos Destacados
| ||





A medida que el cambio climático transforma los niveles de acidez y oxígeno de las aguas del mundo con devastadores efectos para algunas especies marinas, otras se enfrentan a una amenaza incluso más inmediata debido al consumo humano.



























