The End of the Line
In order to achieve successful campaigns Ocean Sentry needs the collaboration of people worldwide through donations or by actively taking part in our investigations and direct action campaigns. Requirement to
| El cambio en la dieta está matando de hambre a los polluelos de charrán |
|
|
|
| Miércoles, 30 de Noviembre de 2011 06:51 | |||
En un año normal, muere cerca de la mitad de los polluelos de charrán nacidos en la isla Maine. Este año, han muerto cerca de dos tercios de los polluelos, muchos de hambre, según los investigadores. Durante el verano, el Servicio despliega personal en prácticas para contabilizar a las aves, anotar el peso de los polluelos y observar qué alimento les dan sus padres, entre otras cosas. Lo que este año ha resultado particularmente extraño ha sido que en lugar de alimentar a sus crías con una dieta rica en arenque, los charranes han alimentado a sus polluelos con palometas y otros peces grandes que los polluelos no pueden tragarse. El problema con la palometa es que es muy ancha y los polluelos necesitan peces largos y delgados para poder digerirlos. "Veías adultos introducendo el pescado en las bocas de los polluelos y los polluelos no podían tragarlos," decía Brian Benedict, director adjunto del Refugio Nacional de Fauna Silvestre en las islas de Maine. Por ejemplo, en Petit Manan, los charranes adultos basaron su dieta en un casi 40% de palometa y un 10% de arenque. "Debería ser al revés," decía Benedict. "No es el primer año que observamos esta tendencia sin embargo este año es la más severa." Por lo que respecta al 50% del resto de la dieta de los charranes, el personal en prácticas halló también que los adultos alimentaron a sus polluelos con polillas y otros insectos así como otros peces. Según Stephanie Martin, coordinadora del programa para Friends of Maine Seabird Islands, una organización sin ánimo de lucro que ayuda al programa en la isla, no es una buena idea porque los insectos no tienen la cantidad de proteína y grasa que los polluelos necesitan para hacerse lo suficientemente fuertes para su migración al sur en otoño. Sin embargo, el problema va más allá de las aves, dice Benedict. "Las aves son un barómetro de lo que está ocurriendo en el Golfo de Maine. Algo no funciona," dice Y hallar la causa es difícil de determinar. Benedict sospecha del cambio climático o la sobrepesca de arenque. El arenque necesita una determinada temperatura del agua para vivir, dice, y si tiene que sumergirse a más profundidad para encontrar una temperatura más fría, los charranes, que se sumergen a aguas poco profundas, no pueden alcanzarlo. Por lo que se refiere a la pesca, señala que los buques de arrastre pueden dispersar los bancos de arenques y dificultar la caza a los charranes. La investigación llevada a cabo este verano no parece mostrar que los bancos de arenques estén dispersos. El personal pudo seguir en barco a algunos charranes frente a la isla Metinic hallando que las aves volaron hasta 20 millas de viaje de ida y vuelta para obtener su primer pescado del día. De promedio, las aves viajaron 4 millas de ida para capturar su primer pez. "Es notable," dice Benedict. "Esa era solo su primer pescado. Luego tienen que encontrar pescado para sus crías, teniendo que alejarse todavía más." El objetivo de seguir a las aves era encontrar lugares claves de pesca y no los hallaron. El mapa que tiene Benedict se parece más a un garabato en forma de estrella trazando los vuelos de los charranes volando en todas direcciones para encontrar alimento. Aunque Benedict pronostica que el clima y la pesca son los culpables, el científico Matt Cieri del Departamento de Recursos Marinos no está tan seguro. Su departamento supervisa el arenque en Nueva Inglaterra y parece que las poblaciones se mantienen más o menos estables en el área, dice. "Es muy complicado pensar como un pez," bromea Cieri. "Puede que no se trate de menos arenque sino de que el arenque se haya movido mar adentro por algún motivo. Podría tratarse de la temperatura, la salinidad, este tipo de cosas. Hay una multitud de factores." Sin décadas de datos en los que basarse, resulta casi imposible decir el porque está apareciendo ahora esta tendencia, dice. Benedict y su equipo piensan seguir con la investigación en las islas deshabitadas durante el verano. "Este ahora es nuestro foco principal de nuestra investigación. Tenemos que descubrir lo que les está ocurriendo a las aves marinas." Fuente |
Videos Destacados
| ||





Un aumento en el número de polluelos de charrán demacrados y moribundos parece indicar que algo está cambiando en el Golfo de Maine, en la costa este de Estados Unidos. La causa está resultando difícil de determinar sin embargo el Servicio de Pesca y Fauna Silvestre de Estados Unidos se muestra preocupado por la multitud de charranes que este verano han matado de hambre accidentalmente a sus crías.



























