The End of the Line
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| Informe de la Campaña Antártica – ¡Triunfo defendiendo a las ballenas! |
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| Escrito por Sea Shepherd Conservation Society | |||
| Martes, 09 de Marzo de 2010 07:09 | |||
Los barcos son reemplazables, las ballenas en peligro de extinción no. Campaña Antártica de Defensa de Ballenas 2009-2010: Operación Waltzing Matilda Tras tres agotadores y espectaculares largos meses en uno de los mares más remotos y adversos del mundo, los barcos de Sea Shepherd, Steve Irwin y Bob Barker, recibieron la acalorada bienvenida por parte de una multitud de eufóricos seguidores en el puerto de Hobart, Tasmania, Australia, el sábado 6 de marzo de 2010. Sea Shepherd acaba de completar la campaña más ambiciosa y efectiva de defensa de las grandes ballenas que haya emprendido jamás y la Operación Waltzing Matilda, el sexto viaje de intervención contra las actividades balleneras ilegales de la flota ballenera japonesa en el Santuario de Ballenas del Océano Antártico ha sido increíblemente efectivo. Durante tres semanas seguidas, desde el 5 al 26 de febrero, impedimos que la flota ballenera japonesa al completo matara a una sola ballena. El mes anterior detuvimos a los balleneros durante doce días, proporcionándonos treinta y tres sólidos días libres de caza, es decir, un tercio de su temporada ballenera. Además, nuestras acciones obligaron a los buques arponeros Shonan Maru 2 y Yushin Maru 3 a suspender sus actividades balleneras para poder operar como buques de seguridad con el fin de resistir las intervenciones de Sea Shepherd, impidiéndoles matar ballenas durante aproximadamente el transcurso de toda la temporada.No sabremos los resultados finales hasta que la flota ballenera japonesa regrese a Tokio en abril, pero habiendo recortado la cuota de matanza en casi la mitad durante los tres últimos años y habiendo sido este el año más efectivo, los resultados prometen ser muy satisfactorios. Sabemos que hemos costado a los balleneros cientos de millones de dólares en pérdidas de beneficios. Sin embargo, este logro no ha sido a expensas de ningún precio. Perdimos a uno de nuestros tres barcos cuando nuestro recién adquirido barco interceptor rápido Ady Gil fue embestido intencionadamente y seccionado por la mitad por el buque arponero japonés Shonan Maru 2. Los seis miembros de la tripulación del Ady Gil lograron por poco escapar con vida de la colisión y el trimarán de alta tecnología valorado en 1,5 millones de dólares americanos se hundía y perdía. Por supuesto, esto no es algo inesperado cuando navegamos voluntariamente hacia situaciones de peligro para defender a las ballenas de sus inexorables asesinos. Nuestra opinión es que los barcos son reemplazables y que las especies de ballenas en peligro de extinción no. De hecho, el Ady Gil fue tan efectivo interviniendo las operaciones balleneras que el 6 de enero, dos días más tarde, los balleneros japoneses tomaron la decisión de destruirlo en un acto de cobardía. El Ady Gil fue golpeado mientras estaba parado en el agua. El Shonan Maru 2 realizó un viraje brusco y premeditado a toda velocidad para colisionar contra el Ady Gil mientras apuntaba sus cañones de agua de alta potencia y armas acústicas de largo alcance a la tripulación del Ady Gil. Posteriormente en el transcurso de la campaña perdimos a uno de nuestros tripulantes cuando los balleneros japoneses tomaron como prisionero al Capitán del Ady Gil, Peter Bethune, quien, encubierto por la oscuridad, abordó valerosamente el Shonan Maru 2 mientras navegaba a 15 nudos. Consiguió abrirse camino entre las púas antiabordaje y las redes del buque ballenero, todo ello sin ser detectado. Se quedó en el Shonan Maru 2 durante hora y media esperando que amaneciera de manera que nuestro helicóptero pudiera filmar el momento en el que se dirigiría calmadamente hacia el ala del puente. Llamó a la puerta y reposadamente presentó una orden de arresto ciudadano al capitán ballenero japonés responsable del temerario acto criminal así como una factura por el valor de su barco hundido. A consecuencia, el Capitán Bethune fue retenido y tomado como prisionero, convirtiéndose en el primer neozelandés llevado del Océano Antártico a Japón como prisionero de guerra. Increíblemente, el buque arponero japonés Shonan Maru 2 abandonó la flota con el propósito expreso de llevar al Capitán Bethune en un largo viaje de un mes bajo un enorme coste y más importante, significaba que no estaría presente para seguir participando en las operaciones balleneras. Con este sólo acto, el Capitán Bethune ha salvado a docenas de ballenas. El Shonan Maru 2 tiene programado llegar a Japón a mediados de marzo y Sea Shepherd está preparando una campaña de defensa legal. A pesar de la creciente agresividad este año de los balleneros japoneses, la tripulación de Sea Shepherd pudo interrumpir la masacre de ballenas sin provocar herida alguna a los balleneros. Este año contábamos con una poderosa arma secreta. Gracias a la generosidad de la celebridad televisiva americana Bob Barker pudimos comprar un antiguo barco ballenero antártico noruego en África. Lo llevamos a Mauricio donde con tranquilidad pudimos preparar su salida para el 18 de diciembre hacia el Océano Antártico. El 7 de diciembre el Steve Irwin partió de Fremantle, Australia Occidental, y el Ady Gil dejó Hobart, Tasmania, el 18 de diciembre. El despliegue del Bob Barker contrarrestó de forma efectiva la táctica japonesa de ponerse tras la estela del Steve Irwin, impidiendo a nuestro buque insignia acercarse a la flota ballenera dado que nuestra posición era retransmitida al Nisshin Maru en tiempo real, permitiéndoles esquivarnos. El Steve Irwin se vio obligado a volver a Tasmania para evadir el rastreo. Al regresar, habían asignado al Yushin Maru 3 como buque de rastreo del Steve Irwin, justo en el momento en que el Bob Barker navegaba hacia el este bordeando el hielo y camuflado bajo el aspecto de un ballenero noruego en dirección hacia la flota y tomándolos completamente desprevenidos. El Bob Barker hubiera podido enfrentarse a la flota ballenera durante todo el mes de enero si el Shonan Maru 2 no hubiera colisionado deliberadamente y destruido al Ady Gil, obligando al Bob Barker a detenerse para rescatar a nuestra tripulación del Ady Gil. Esta temporada marca el tercer año de la serie televisiva que cubre nuestras Campañas Antárticas de Defensa de Ballenas. La serie de Animal Planet ‘Piratas Ecológicos’ (‘Defensores de Ballenas’) captó en alta definición toda la odisea de conflictos y escaramuzas, de manera que no hay duda sobre lo sucedido este año en el Santuario de Ballenas del Océano Antártico. En febrero, el Yushin Maru 3 embistió deliberadamente al Bob Barker, provocándole una brecha de un metro en el flanco de babor de proa del casco. La tripulación consiguió llevar a cabo las reparaciones de emergencia. La tripulación de Sea Shepherd peleó contra los balleneros con cañones de agua, bombas fétidas de mantequilla podrida y logró pintar sobre las señales fraudulentas de ‘INVESTIGACION’ en ambos lados de los barcos con pintura roja. Nuestras campañas se han convertido en una guerra por salvar a las ballenas en todos los sentidos. Dadas las batallas de cañones de agua entre nuestros barcos pasando por la crisis diplomática de alto nivel entre Australia y Nueva Zelanda y Japón, esta batalla se lucha desde muchos niveles y lugares. El conflicto de este año ha sido más intenso que nunca, con barcos embestidos y hundidos y prisioneros de guerra llevados a Japón. Pero es aquí abajo, en estos remotos y gélidos mares frente a la costa de la Antártida, donde los barcos de Sea Shepherd y su tripulación están marcando la diferencia más significante, salvando de verdad la vida de cientos de ballenas y costando cientos de millones de dólares en pérdidas de beneficios a los balleneros ilegales de Japón. También hemos marcado importantes victorias políticas y mediáticas. La campaña ha sido ampliamente cubierta en todos los medios de comunicación internacionales y especialmente en Japón. Nuestras campañas recibieron una aprobación del 91% en las encuestas australianas. Este increíble apoyo por parte de la gente de Australia ha obligado finalmente al primer ministro australiano Kevin Rudd a cumplir con su promesa electoral de emprender acción legal contra las actividades balleneras japonesas. Ahora que la Operación Waltzing Matilda se ha convertido en la campaña más efectiva de oposición a la caza jamás desplegada por Sea Shepherd, debemos abordar nuevas estrategias y tácticas en vistas a llevar de nuevo nuestros barcos al Santuario de Ballenas del Océano Antártico para enfrentarnos una vez más contra los balleneros piratas japoneses si regresan a estas aguas en diciembre de 2010. Nuestro objetivo es simple. Necesitamos hundir económicamente a la flota ballenera japonesa, llevarlos a la bancarrota. En realidad, es el único lenguaje que los balleneros entienden, los beneficios y las pérdidas y nuestro trabajo consiste en aumentar sus pérdidas y reducir sus beneficios. El secreto de nuestro éxito es no rendirse jamás y nunca abandonar la lucha y seguir golpeando severamente a los balleneros año tras año hasta la quiebra hasta verse política y económicamente a darse por vencidos. Fuente: Sea Shepherd Conservation Society Comentarios (2)Mostrar/Ocultar comenarios ...
Es casi increible lo que el coraje, valentia y amor por la naturaleza puede hacer de verdad mil felicitaciones por todas las campañas sus batallas son epicas y al final los resultados seran positivos. Gracias ya que ustedes representan los ideales de muchas personas que como ustedes estamos en total desacuerdo con esas brutales practicas y que entendemos que esos son los unicos medios para lograr los objetivos.
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