The End of the Line
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| 10 Razones para preocuparse en relación a las sugerencias de la Presidencia de la CBI |
| Escrito por Sidney Holt | |||
| Martes, 09 de Marzo de 2010 00:00 | |||
1. Prevé la caza continuada de ballenas en el Santuario de Ballenas del Océano Antártico; 2. Rechaza el Principio Preventivo promovido por la CBI en 1976; 3. Aplica 'cuotas cerradas', revisables cada 10 años, que fueron desastrosas en la década de 1980, incluso de revisarse cada cuatro o seis años; 4. Ignora las consecuencias derivadas de los cambios inevitables en el número de miembros de la CBI y/o asistencia durante los diez años 'interinos'; 5. Es injusto para los países balleneros que aceptaron la 'moratoria' de 1982/86; 6. No existen disposiciones para obligar o animar a una prohibición o limitación al comercio internacional de productos derivados de las ballenas; 7. Considera la autorización a matar cachalotes; 8. Socava el papel de la ley internacional de conservar y gestionar el uso de los recursos vivos del mar, particularmente de Aguas Internacionales y Especies Altamente Migratorias; 9. Debilita a la CBI; 10. No logra en reconocer los cambios globales respecto a la percepción que la gente tiene de las ballenas y de su caza y anima a acciones al margen del ámbito de la CBI. ACLARACIÓN 1. CAZA CONTINUADA DE BALLENAS EN EL SOWS El Santuario de Ballenas del Océano Antártico (conocido por sus siglas en inglés SOWS) fue designado prácticamente por consenso con la excepción de Japón que no presentó objeción alguna a dicha decisión excepto para el rorcual aliblanco. Por tanto debería ser totalmente inaceptable autorizar cualquier tipo de caza de ballenas, incluyendo la caza de ballenas en el Santuario de Ballenas del Océano Antártico según Artículo VIII y especialmente para cualquier otra especie que no sea el rorcual aliblanco. El Plan prevé capturas por parte de Japón en años alternos en los sectores del SOWS correspondientes al Océano Índico y al Pacífico y a la vez propone que el Atlántico Sur sea designado un 'auténtico' santuario. Al parecer esto ha dado lugar a la idea de que por lo menos el Plan resultaría en un conjunto de poblaciones de ballenas barbadas del Hemisferio Sur completamente protegidas. No es así. Los experimentos con etiquetas 'Discovery' en los años de caza intensiva de ballenas en el Hemisferio Sur y estudios más sofisticados realizados desde entonces, han confirmado dos características de las migraciones de las ballenas. Una es que las ballenas que han sido vistas alimentándose en un sector del océano pueden hallarse, durante la misma y en posteriores temporadas, alimentándose en otro sector. El segundo es que las ballenas que se reproducen en las zonas más al septentrionales de un determinado océano, pueden alimentarse en el mismo sector más al sur o en otro sector. (También se sabe que, por ejemplo, una ballena jorobada vista reproduciéndose en una zona de un sector determinado del océano podría reproducirse otro año en otra parte del mismo sector; no podemos excluir la posibilidad de que la misma ballena puede incluso reproducirse en océanos distintos en años sucesivos. Por tanto, la idea de que bajo el Plan la limitación de la caza de ballenas antártica a dos sectores del océano protegerá a un grupo hipotético de stocks del Hemisferio Sur del Océano Atlántico es falsa. 2. PRINCIPIO PREVENTIVO, promovido en 1976 para fomentar el Nuevo Procedimiento de Gestión (conocido por sus siglas en inglés NMP), párrafo 10(b y c) de la agenda. En el primer caso, se cree que los stocks mayores del 72% con respecto a su número sin explotar (capacidad de carga), es decir, un 20% por encima del 'óptimo', tendrán límites de captura cero hasta el momento en que la información esté disponible, incluyendo en particular una estimación del tamaño del stock aceptable por el Comité Científico. Aunque principalmente esto fue concebido como una protección de los stocks hasta ahora no explotados, se aplica a todos los Stocks Iniciales de Gestión (en inglés; IMS). Esta disposición se promulgó incluso antes de que las conferencias por el medioambiente de la ONU en Río de Janeiro y Johanesburgo apoyaran el PP de forma oficial y fuera aceptado por todos los miembros participantes de Naciones Unidas. Merece mención que tras casi treinta años de estudios de avistamientos de rorcuales aliblancos en el hemisferio sur, el Comité Científico no disponga de una estimación conveniente de su número y varianza. Además, aunque otras especies tales como los esquilmados rorcuales y las ballenas azules fueran observados y contados en esos estudios, el CC no ha aportado estimaciones consolidadas ni actualizadas de la razón de crecimiento en su número y población. 3. CUOTAS EN BLOQUE: Una enmienda al Nuevo Procedimiento de Gestión (en inglés; NPG) estipulaba que si el estado de un stock no podía calcularse de forma correcta pero no había evidencia clara de disminución bajo explotación continuada con capturas aproximadamente constantes, dicho stock sería clasificado como Stock de Gestión Sostenible (en inglés; SMS), mientras no haya pruebas sobre la conveniencia se clasificaría de forma distinta. Esto supone la carga de prueba contraria a aquella dada a entender por el Principio Preventivo. Las correcciones podrían sugerirse únicamente cuando hubiera una prueba, siempre polémica por supuesto, de que el stock hubiera estado disminuyendo. El programa no especifica cómo debería calcularse el límite de captura en tales circunstancias y evidentemente no podría determinarse el MSY, etc. tal como se requiere para los stocks SMS. En el mejor de los casos, esta disposición permitiría la caza de ballenas a un supuesto nivel sostenible a pesar de que en realidad el stock se encuentre por debajo del nivel óptimo e impidiendo en tal caso la recuperación a dicho nivel, sea cual sea. En tales circunstancias se hizo habitual establecer el límite de captura en o próximo a los niveles supuestos de captura constantes anteriores. Algunas veces se aplicaba un llamado 'factor de seguridad'; fue impugnado, pero solía ser del 10% y este es el factor de seguridad prescrito en el MNP propiamente dicho. Cuando más tarde quedó manifiesto que, en realidad, algunos stocks estaban diezmando bajo dicho régimen (un ejemplo importante fue el caso de los rorcuales aliblancos en el Atlántico Noroeste), resultó difícil, cuando no imposible, asegurar los ¾ necesarios para modificar dicha regulación e incluso, de asegurarse, era objetado generalmente por algún país. Sin embargo, la verdadera aplicación de la regulación tenía una característica aún peor. Con el fin de satisfacer las necesidades de estabilidad y continuidad de los balleneros, fue habitual durante cuatro o seis años establecer límites de captura en bloque, haciendo imposible enmendar los bloques a pesar de que a veces se demostraba que en realidad el stock no estaba en equilibrio. Ejemplos destacables son los rorcuales aliblancos en el Atlántico Norte, las pesquerías española e islandesa para los rorcuales común y la pesquería de rorcuales norteños por parte de Islandia. 4. CAMBIOS EN LOS MIEMBROS Y/O ASISTENCIA En la historia de la CBI han habido dos periodos de cambios importantes y decisivos en los miembros afiliados así como con asistencia variable. Si en el futuro los encuentros han de celebrarse sólo cada dos años y se establece una situación mediante la cual las decisiones no han de tomarse nunca o raramente, es probable que muchos afiliados crean innecesario soportar el coste que suponen la afiliación y asistencia a dichos encuentros; La CBI será vista durante diez años como un mero grupo de debate, algo que únicamente puede beneficiar a los países balleneros quienes al menos estarán generando beneficios de sus industrias para ayudar a compensar los costes de la participación de la CBI. En última instancia, podría hacer imposible, mediante un voto de bloqueo de ¼, una corrección del esquema sugerido de 10 años en cuanto la información estuviera disponible (una vez más, como en el pasado, conviene para los intereses balleneros el intentar asegurar que datos cruciales no se hacen disponibles); en el peor de los casos, los países no balleneros se retirarán en la medida que los países balleneros, junto con sus aliados, podrán controlar la CBI sosteniendo una mayoría simple o incluso modificar el régimen a su favor antes de que finalice el periodo de cinco o diez años. 5. IMPROCEDENTE. Cinco países balleneros, España, Brasil, Perú, la URSS y RoCorea, cerraron sus operaciones a raíz de la decisión de la moratoria de 1982. Recompensar por su intransigencia a aquellos países que continuaron o reanudaron la caza de ballenas o intentar (ilegalmente) impedir a éstos o a cualquier otro país a que reanuden sus industrias es totalmente excesivo. Merecen recordarse las circunstancias que rodean a algunas de las decisiones tomadas en 1982. España informó a la Delegación de las Seychelles, los partidarios de la exitosa propuesta previa al encuentro de 1982, que votaría a favor de la propuesta si el periodo de demora podía alargarse de dos a tres años. Así se hizo y ocurrió (ver abajo). Tuvieron lugar debates similares con la compañía ballenera brasileña. Se alcanzó un acuerdo para cumplir con la decisión si ésta se alcanzaba, pero a través de un mensaje se cuestionó la posición del director general de la FAO respecto a la moratoria, por lo que Brasil podría prepararse para continuar la caza de rorcuales aliblancos. El mensaje, promulgado por un miembro disidente del personal de la FAO, resultó ser falso y cuando el director general negó responsabilidad públicamente, Brasil decidió no objetar la decisión aun habiendo votado en contra. 6. COMERCIO INTERNACIONAL. Este ha sido de siempre un factor contrario a los esfuerzos de regular la caza de ballenas de forma sostenible y responsable. Cuando la mayor parte de la caza de ballenas barbadas se destinaba a la producción de aceite de ballena para el mercado global, los límites de captura se decidían en base a las necesidades económicas de cada expedición pelágica o estación terrestre. En particular, en el primer caso, casi todos los operadores tenían un banco o otros préstamos que devolvían con intereses, además de los préstamos de gastos de capital de las operaciones (combustible, salarios, reparaciones del barco etc.). Las declaraciones a este efecto por parte de los cinco países 'pelágicos' (Japón, Países Bajos, URSS, IL, Noruega) aparecen en los registros textuales de numerosos encuentros de la CBI. Aunque los límites tales como las tristemente célebres cifras de la BWU (Blue Whale Unit) para la caza pelágica de ballenas barbadas antártica se fijaron, cabe suponer, en concordancia con el consejo científico con respecto a la sostenibilidad, al menos desde 1964, a la práctica si el límite total de la captura se fijaba demasiado bajo entonces los países implicados presentaban objeciones en el caso de no conseguir hacerse con ¾ de los votos. Bajo las regulaciones de la CBI cuando alguien objetaba, objetaban todos. En ocasiones, cuando no podía establecerse un límite de captura, los países se retiraban de la Comisión (Países Bajos, Noruega) o amenazaban con hacerlo (Japón). Cuando la carne congelada se convirtió en la principal mercancía, casi en su totalidad para el mercado japonés, predominó una situación similar. Por ejemplo, en el caso de España, arriba mencionada, la razón para insistir en una demora de tres años de la moratoria en lugar de los dos años propuestos, fue que la industria tenía un contrato a plazos con los compradores de carne japoneses para proporcionar cierta cantidad durante un periodo de tres años. Por supuesto esto determinaba tanto la duración de la retirada paulatina como los límites de captura que podía acordar España. Brasil se encontraba en una situación similar (entablé personalmente conversaciones sobre este asunto con las autoridades españolas y brasileñas). No tenemos ninguna razón para suponer que las operaciones en Chile, Perú, RoCorea y la URSS fueran algo distinto (de hecho, en 1979 España tuvo que presentar una objeción al límite de captura de rorcual en bloque pertinente por, exactamente, la misma razón) El muy reciente descubrimiento de que un restaurante de California estaba sirviendo carne de rorcual norteño muestra lo fácil que sigue siendo dedicarse al comercio internacional cuando los productores/exportadores mantienen reservas en las inclusiones de la lista del Apéndice I de la CITES, a pesar de los rigurosos controles por parte del país importador. Además, el actual juicio de dos miembros japoneses de Greenpeace en Tokio ha llamado la atención al hecho de que los consumidores gourmets prefieren carne fresca de crías (capturadas en las operaciones balleneras bajo el Artículo VIII pero prohibidas en el resto de operaciones balleneras) y supuestamente figura entre los 'suvenires' de carne congelada de ballena que el Instituto para la Investigación de Cetáceos de Tokio entrega a personas eminentes en Japón. Tiene un alto valor en el Mercado Negro como lo tiene la carne de cola de rorcual norteño y su disponibilidad ofrece un fuerte incentivo para el comercio ilegal. La falsificación general de la información de la captura y la caza ilegal de ballenas en la que se vieron implicados los soviéticos desde la década de 1950 hasta la década de los 70, tal como científicos rusos e inspectores revelaron tras el colapso de la URSS, se hizo en su totalidad para estimular el comercio internacional. Las estadísticas de la caza ballenera costera de Japón en el Pacífico Noroeste también se falsificaron, tal como revelaron científicos japoneses aunque ello fue con motivo del comercio nacional. 7. EL CACHALOTE. La captura de cachalotes ha estado prohibida desde 1981/82 y 1982; la prohibición no está limitada a la captura comercial (Párrafo 1&). Esta decisión, en 1981 (antes de la moratoria comercial general) fue tomada por consenso y nunca se han presentado objeciones. Es por tanto sorprendente que el grupo de científicos que asistieron al Grupo de Apoyo del Presidente (en inglés; CSG) se vieran comprometidos en exponer un posible límite de captura para esta especie. 8. MINA LA CONFIANZA EN LA LEY INTERNACIONAL. La Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (Convención sobre el Derecho del Mar o Convención del Mar, a veces también llamada CONVEMAR) estipula que cualquier explotación no sólo debería ser biológicamente sostenible sino que la regulación debería encauzarse en función de la abundancia alta óptima de los recursos explotados. También está explícito que es completamente legal, y cuando sea adecuado, prohibir la explotación de los mamíferos marinos. 9. MINA LA CONFIANZA EN LA CBI. Cuando en 1956 la CBI estaba desestructurada y al borde del colapso, determinados miembros, especialmente Estados Unidos y Reino Unido, expresaron la visión de que el colapso de una organización intergubernamental de gestión provocaría, a modo de efecto dominó (entonces un concepto común en asuntos políticos) un impacto en otros organismos, especialmente en OIG regionales y especializadas, responsables de la gestión de las pesquerías. La situación de hoy es parecida en un momento en el que se reconoce que las pesquerías en todo el mundo están en crisis, principalmente debido a la sobrepesca y a la disminución de los stocks. Una diferencia es que la disfuncionalidad de la CBI ha sido causada deliberadamente por los países balleneros, especialmente por parte de Japón, resistiéndose a la instauración de medidas seguras para asegurar laconformidad con las regulaciones, abusando durante mucho tiempo de las disposiciones del ICRW con la toma de muestras para la investigación científica, haciendo caso omiso de todas las Regulaciones que piden mejor comportamiento y a lo que Japón llama su Programa de Consolidación de Voto. A pesar de que las sugerencias del Presidente y de su grupo de apoyo formado por unos algunos países vienen enfatizadas como de ser un trato limpio con beneficios para ambas partes, lo cierto es que no es así, es un entreguismo disfrazado de compromiso en busca de un consenso. Además, este artificio se ve asistido por una falsa dicotomía de visiones, entre 'pro-caza de ballenas' y 'en contra de la caza'. La realidad es que existe una tercera posición en conformidad tanto con el ICRW como con las generalidades de la CONVERMAR: en principio dicha postura no rechaza la caza de ballenas aunque insistiría en una regulación de cara al interés público y en debida atención a las futuras generaciones humanas de todos los países, aplicando la mejor ciencia y también el Principio Preventivo cuando ésta sea insuficiente. Durante y fuera de las negociaciones de la CONVEMAR hubo afirmaciones frecuentes de que las ballenas eran Patrimonio Común de la Humanidad, (definición que comprende generaciones presentes y futuras), comparables a los recursos minerales del lecho del mar profundo, que eran el foco principal de las negociaciones. Aunque, igual que el status similar del continente antártico y las aguas adyacente limitadas por el paralelo 60ºS (que bajo el tratado de la Antártida actualmente se encuentra protegido de la explotación por un periodo de 50 años), no fue incorporado formalmente a la CONVEMAR, existe una percepción muy fuerte y extendida sobre su supuesta custodia por parte de la CBI. 10. ANIMA A ACTIVIDADES FUERA DE LA ÓRBITA DE LA CBI. Por lo visto, las sugerencias del presidente y del grupo de apoyo no tienen en cuenta los cambios radicales en varias décadas de posturas públicas hacia la caza de ballenas, incluso en Japón. Estos tienen varias raíces: el auge del avistamiento de ballenas, el avance técnico de la fotografía de la fauna salvaje, video y observación submarina, el progreso de la ciencia que revela propiedades únicas e imprevistas de los cetáceos, inquietud en relación al bienestar de las especies más pequeñas así como de las grandes Ballenas, entendimiento de la crueldad extrema del proceso de caza y matanza, conocimiento del comportamiento variable de las ballenas con respecto si han de ser cazadas o no y así sucesivamente. Un factor que no debería ignorarse es la creciente frustración de aquellos que quieren tanto una buena gestión (no al capricho de los que buscan enriquecerse), como el fin de la caza de ballenas, a medida que se dan cuenta de que no hay nada que hacer a través de la CBI para mejorar las cosas, al menos durante un período de dos años (dado que las condiciones que se han establecido para un cambio legítimo en el periodo interino serán prácticamente imposibles de alcanzar). Es probable que esta frustración lleve a un incremento pronunciado en los intentos de alcanzar un cambio real a pesar de la CBI, desde fuera de ésta, incluso aquellos cuestionablemente ilegales. |
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