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Credit: NASA Earth Observatory/Jesse Allen.

Los inviernos más cálidos están cambiando la composición del agua del mar Negro

Según una nueva investigación, los inviernos más cálidos están empezando a alterar la estructura del mar Negro, algo que podría presagiar los cambios que sufrirá la composición de los océanos del mundo debido al cambio climático.

El nuevo estudio, publicado en la revista Geophysical Research: Oceans y que ha analizado la temperatura, densidad y salinidad del mar Negro entre 2005 y 2019, ha hallado que los inviernos más cálidos debido al cambio climático están calentando la capa media de agua del mar Negro, conocida como la capa intermedia fría que existe entre la capa del fondo sin oxígeno del mar y la capa superior con oxígeno. Según la nueva investigación, este calentamiento está haciendo que capa fría intermedia se mezcle con las otras dos capas de agua.

Esta capa intermedia ha fluctuado en el pasado, pero en los últimos 14 años su temperatura central se ha elevado 0,7ºC. La mezcla de esta capa con las otras dos podría hacer que las masas de agua de las capas más profundas del mar si mezclen finalmente con las de la superficie, con efectos desconocidos para la vida marina del mar.

El nuevo estudio sugiere que el cambio climático está haciendo que la capa intermedia se caliente y su composición se vea alterada.

Según los científicos, estudiar los cambios en masas de agua más pequeñas como las del mar Negro revela a los científicos cómo podrían evolucionar masas de agua más grandes en el futuro. El nuevo estudio sugiere lo que podría ocurrirles a los océanos del planeta a medida que el clima siga calentándose.

Las masas de agua, que existen en cuerpos de agua de todo el planeta, influyen en el clima de la Tierra y en el movimiento de nutrientes en todo el mundo. Los cambios en la composición de las masas oceánicas podría remodelar las corrientes globales, afectando al clima y ecosistemas del planeta.

Es difícil estudiar masas de agua enormes en los océanos, es por ello que los científicos usan masas de agua regionales como las del mar Negro para determinar cómo el cambio climático podría afectar a las masas de agua oceánicas.

“Queremos saber al menos lo que podría ocurrir en escenarios distintos de cambio climático global,” dice Emil Stanev, oceanógrafo físico del Centro Alemán para la Investigación de Materiales y Costeras y autor principal del nuevo estudio.

El mar Negro es un mar interior ubicado entre Europa oriental y Asia occidental. Se encuentra encerrado entre los Balcanes, la estepa póntica, Crimea, el Cáucaso y la península de Anatolia que recibe agua de muchos ríos importantes de Europa. También recibe y pierde agua a través del estrecho del Bósforo, que une el mar Negro con el mar Mediterráneo. La estratificación del agua en el mar Negro procede de la mezcla de distintas fuentes de agua, creando masas de agua en el mar.

Estas masas de agua tienen temperaturas, salinidades y densidades distintas, identificadas normalmente por sus posiciones horizontales y verticales en los cuerpos de agua. La profundidad de la masa de agua intermedia fría del mar Negro varía en función de su distancia a la orilla. La masa separa la superficie del agua con niveles bajos de salinidad de la del fondo del mar con niveles altos. Cada capa de agua alberga organismos específicos adaptados a sus condiciones oceanográficas.

Los científicos ya habían estudiado la capa intermedia fría del mar Negro, pero no habían analizado cómo ésta cambia a lo largo del tiempo. “No prestaron mucha atención a la evolución de las masas de agua,” dice.

En el nuevo estudio, Stanev y sus colaboradores trazaron la evolución de las masas de agua intermedias frías del mar Negro durante 14 años, comparando su progreso con las tendencias climáticas de la región. Usaron flotadores alimentados con baterías para medir la temperatura, la densidad y la salinidad de la superficie del mar por debajo de los 1000 metros en varios puntos a lo largo de las estaciones del año. Luego compararon los datos de los flotadores con las temperaturas del aire de la superficie para ver si había alguna correlación entre los inviernos más cálidos y los cambios en la temperatura y salinidad de las masas intermedias frías de agua.

Hallaron que las fluctuaciones en el clima en invierno habían cambiado la temperatura y la salinidad de la capa intermedia fría, pero que la densidad de la masa de agua seguía siendo casi la misma. La capa intermedia fría del mar Negro era más cálida, haciendo que sus bordes se mezclaran con capas de agua de superficie y del fondo.

Según los autores del estudio, de seguir esta tendencia, podría cambiar potencialmente la estratificación del mar. Además, la reestructuración de las capas podría provocar que químicos nocivos, corrosivos y sulfuros del fondo del mar suban a la superficie, afectando a la fauna silvestre marina y al turismo.

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