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Eight million tonnes of plastics enter the oceans every year, much of which has accumulated in five giant garbage patches around the planet, according to a new study

Halladas bacterias tóxicas en los microplásticos recogidos en aguas tropicales

Un estudio de campo conducido por un equipo de científicos marinos de la Universidad Nacional de Singapur (NUS) ha descubierto bacterias tóxicas sobre la superficie de los microplásticos (trozos de plástico más pequeños de 5 milímetros) recogidos de áreas costeras de Singapur. Estas bacterias pueden provocar blanqueamiento coralino e infecciones de heridas en humanos.
El equipo también descubrió en los desechos plásticos una diversidad de bacterias, incluidos organismos beneficiosos tales como aquellos que pueden degradar contaminantes marinos como hidrocarburos.

El Dr. Sandric Leong, autor principal del estudio e investigador sénior del Instituto de Ciencias Marinas Tropicales (TSMI) de la NUS, dice: “Los microplásticos constituyen una enorme proporción de la contaminación por plástico en el entorno marino. Los organismos marinos pueden consumir trozos de microplásticos involuntariamente, que podría llevar a la acumulación y consiguiente transferencia de patógenos marinos a la cadena alimentaria. Por tanto, comprender la distribución de los microplásticos e identificar los organismos adheridos a ellos son pasos cruciales para gestionar la contaminación por plástico a escala nacional y global.”

El estudio es el primero que examina la comunidad bacteriana en los microplásticos hallados en regiones costeras tropicales. Los resultados fueron publicados el 17 de noviembre de 2018 en la revista Sciencie of Total Environment.

Se estima que actualmente hay más de 150 millones de toneladas de plásticos en los océanos. Los microplásticos, en particular, suponen un problema evidente porque muchos organismos marinos tales como camarones, mejillones y peces suelen confundir estos plásticos diminutos por alimento.

En comparación con los microplásticos en tierra, los microplásticos en los ecosistemas acuáticos tardan mucho más en degradarse debido a la presencia de sal y las temperaturas más bajas. Como resultado, ofrecen un entorno para la colonización de la biota marina. Sin embargo, a pesar de su prevalencia, la distribución de los microplásticos a lo largo de las regiones tropicales no se ha estudiado en profundidad.

Leong y Emily Curren, estudiante de doctorado de TMSI y el Departamento de Ciencias Biológicas en la Facultad de Ciencias NUS, emprendieron un estudio de seis meses para examinar las comunidades bacterianas en los microplásticos recogidos de regiones costeras de Singapur.

Entre abril y julio de 2018, el equipo recogió y examinó 275 microplásticos de tres playas a lo largo del litoral de Singapur: las playas de la isla de Lázaro, Sembawang y Changi. Usando técnicas de secuenciación de alto rendimiento, el equipo halló más de 400 tipos distintos de bacterias en todos los microplásticos.

En las muestras se hallaron especies de la bacteria Erythrobacter, que puede degradar plástico, y Pseudomonas veronii, que se ha usado para limpiar derrames de crudo.

“Dado el aumento previsto de la contaminación por plástico en los océanos, el descubrimiento de estas bacterias ofrece importantes alternativas amigables con el medio ambiente para la mitigación de la contaminación por plástico y por contaminantes tóxicos como hidrocarburos,” dice Curren.

Sin embargo, también se identificó la bacteria Photobacterium rosenbergii, a menudo asociada al blanqueamiento y enfermedades del coral. La proliferación y acumulación de esta bacteria podría ser perjudicial para los arrecifes de coral en Singapur ya que el estrecho sur se caracteriza por múltiples comunidades de coral con una gran biodiversidad que son objeto de conservación.

El equipo de investigación también halló especies de Vibrio marino, una causa importante de infecciones de heridas en humanos, y una especie de Arcobacter, conocida por causar gastroenteritis en humanos. “Dado que los microplásticos estudiados fueron recogidos de lugares fácilmente accesibles para la gente y en áreas muy recreativas, la identificación de bacterias potencialmente patógenas es importante para evitar la propagación de enfermedades,” dice Curren.

Este estudio demuestra que los microplásticos son una plataforma a la que se adhieren muchos tipos de bacterias, incluidas las tóxicas. La investigación profundizará en sus estudios para examinar el origen de las especies de bacterias que transportan los microplásticos, permitiendo la identificación de especies no nativas que amenazan la biodiversidad existente y ofreciendo enfoques para gestionar el problema urgente de la contaminación por plástico en los océanos.

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